lunes, mayo 31, 2004

¿BAJO LA BANDERA?



El texto que tenía escrito para el día de hoy lo publicaré mañana, porque recibí un mail desde Suiza que me hizo cambiar de idea..
Siempre he dicho que los cubanos no somos una raza, somos una plaga, que ha invadido el mundo y que donde quiera que llegamos queremos traernos un pedacito de esa entrañable isla, no queremos adaptarnos al entorno, queremos que el entorno se adapte a nosotros y se vuelva lo más perecido a Cuba que podamos, claro que sin dejar de asimilar lo que a nuestro criterio es bueno del medio que nos rodea. Ejemplo, Miami, la ciudad más cubana del mundo, allí los cubanos impusieron el español, la comida cubana y la salsa que retumba por todas sus calles convirtiéndola en una ciudad alegre y bullanguera, pero con todas las comodidades y el orden que los gringos pueden tener.
Quiero platicar la historia de Alina, para nosotros Alinita porque su mamá se llama Alina y de alguna manera hay que diferenciarlas. Alina (mamá) y yo, tuvimos una relación en el pasado, en ese entonces yo tenía veintitantos y Alina tenía ocho años más que yo, diferencia de edad que a la fecha se mantiene por increíble que parezca, ya ven que la mayoría de las mujeres se van quitando años en la misma proporción que los cumplen pero en este caso no. Alina es una mujer muy segura de sí misma, consciente de su belleza, de su intelecto a quien quiero, respeto y admiro mucho. Su hija Alinita en aquel entonces tenía 13 años.
Alinita fue creciendo y a los 17 se convirtió en un ser perfecto, comenzó a modelar, a hacer pasarela luciendo ropa de diseñadores cubanos, mostrándola con gracia y desenfado. Yo ya había salido de Cuba, cuando Alinita se casó con un muchacho cubano que se dedicaba a organizar tours de buceo para turistas, actividad que le enseñó a su esposa y ambos comenzaron a realizar, eso motivó que conocieran a un empresario que los sacó del país y los llevó a radicar a Malta, unas islas del Mediterráneo, allí comenzaron a realizar la misma actividad y poco tiempo después Alinita, quedó embarazada y tuvo una preciosa niña, Lara, desde el momento de su nacimiento comenzó una fuerte batalla con el Gobierno Maltés que se negó en todo momento a otorgar la nacionalidad a la niña, alegando que era hija de inmigrantes ¿Han oído algo más absurdo?. Por cosas de la vida (esto se dice siempre que no se quieren dar explicaciones) Alinita se divorció, tiempo después conoció a un suizo y se casaron, comenzó otra batalla con el Gobierno Maltés, para que le otorgara un documento que permitiera que la niña pudiera salir del país. Alinita hizo una carta abierta al Primer Ministro de Malta y la difundió por varios medios, entre ellos el correo electrónico, que amigos y familiares nos encargamos de reenviar, mostrando el caso al mundo. Todos los días vemos en las noticias niños que carecen de alimentos, que carecen de salud, que carecen de amor, que carecen de familia, y solicitan dinero, donativos que permitan ayudarlos pero ¿Qué se puede hacer cuando alguien carece de NACIONALIDAD? ¿Adónde pertenece? ¿Cuáles son sus raíces? ¿Qué hacer ante una violación tan abierta a los derechos humanos?
En el 2000, Alinita obtuvo un documento para poder llevar a su hija a Suiza, dos semanas después ya tenía pasaporte suizo. Así son los países desarrollados y organizados. Tiempo después nació Noé, un hermanito para Lara y ahora que toda la familia pretende ir de vacaciones a Malta, para mostrar a Lara el lugar donde ella nació, el Gobierno Maltés deniega su visa. Aparentemente una niña de seis años puede ser peligrosa para soberanía nacional.
Muchos pensarán que Alinita está loca por querer llevar a su hija a un país que ni siquiera la quiso reconocer como nacida en su suelo. Pero así somos los cubanos, luchamos contra las injusticias y nos empecinamos en convertir lo imposible en posible.

viernes, mayo 28, 2004

MASCOTAS



Cuando mis hijos eran pequeños les compramos dos tortuguitas, Tortu y Lancelot, estas crecieron y Tortu comenzó a morder las patas de Lancelot hasta que le arrancó algunos dedos y preferimos separarlos, desde entonces Lancelot vive en mi oficina.
También tenemos un pez beta que se llama Zizú, ese es muy pacífico y en la soledad de su bola de cristal se dedica a hacer nidos de espuma, en espera de tener una hembra con quien aparearse.Según renata es muy calenturiento.
Hace dos años, dos días antes de Navidad, mi hijo Rodrigo cambió la carta a Santa Claus que estaba en el árbol, cambiando todos los regalos que había pedido y solicitando un perro, que fuera labrador, macho y color miel. Le expliqué que no podía hacer eso porque a Santa no le iba a dar tiempo de buscar un perro en tan pocos días. ¿No es mago? ¿No reparte todos los juguetes del mundo en una noche? Entonces lo reto a que me lo pruebe. Fue su respuesta.
Fui a casa de mi hermana y nos dedicamos a leer todos los clasificados y hacer muchas llamadas telefónicas. La mayoría tenían cachorros hembras, encontramos varios mayos pero color chocolate o negro, al fin dimos con alguien que tenía uno. Tomamos el carro y nos fuimos a buscarlo, al llegar a la colonia (barrio en México) era la cosa más espantosa del mundo, drogadictos en la calle, maleantes de todo tipo, alguno que otro armado con navajas y cuchillos, en cuanto vieron el carro lo rodearon. Mi hermana me dijo:
-Yo no me bajo- Nos van a asaltar.
Me bajé y pregunté:
-¿Alguien me puede cuidar el coche?
-Yo te lo cuido, güerito, pero son 10 pesos (Más o menos un dólar). Me dijo uno con cara de hampón y jefe de aquella manada.
Le dije a mi hermana:
-Mejor te bajas, porque no estas incluida en el trato, no creo que te quieran cuidar por 10 pesos.
La dirección correspondía a un taller de autos y allí dentro de una camioneta vieja estaba el cachorro en cuestión un poco embarrado de grasa. Pactamos el precio y me lo llevé al auto, que por cierto allí estaba muy bien cuidado. Salimos de esa colonia como alma que lleva el diablo. Dejé el cachorro en casa de mi suegra para que lo llevaran a bañar y a arreglar un poco y poderlo entregar a las doce de la noche ya que allí sería la cena de nochebuena.
Al llegar a casa me pregunta mi esposa:
-¿El perro tiene papeles?
-¿Pedeegre? ¿Estás loca? ¡Si ni tu ni yo tenemos, cómo el perro va a ser mejor que nosotros!. ¡Yo me sentiría muy mal con un perro de la realeza en casa!.
Mi hijo recibió el perro con una enorme sonrisa y le dijo a sus primos ¿Ya ven como lo que ustedes decían no es verdad? ¡Le puse un reto a Santa para probar su existencia y lo logró!
-¡Prueba superada! Gritaron a coro sus primos parodiando la frase de un programa de televisión.
Desde entonces lo tenemos, es un animal que se cree persona, inseparable, tanto así que a veces por su tamaño molesta, se acuesta a todo lo largo en la cocina impidiendo el paso, sube las escaleras enredándose con nosotros y es el primero en subir al auto. Él cree que sus mascotas son esta familia de humanos y en realidad así es porque nosotros lo alimentamos, bañamos, cortamos las uñas, lo llevamos al veterinario y sacamos a pasear. Cuando durante un paseo me preguntan ¿Qué raza es su perro? Siempre respondo:
-Es un perro policía.
-¿Policía? Parece labrador.
-Es que es de la policía secreta y esta disfrazado de labrador. Pero no se lo digan a nadie.
Pasen un fin de semana SABROSON

jueves, mayo 27, 2004

LA VIDA EN ROSA.



Renata me pidió permiso para traer un amigo a casa el viernes pasado, no me tomó de sorpresa porque en la escuela acostumbran, los viernes, a irse a alguna de las casas y allí jugar, ver alguna película pedir pizzas y dejar todo un cochinero. En ese aspecto mis hijos han sido libres de invitar a quien quieran, han organizado pijamadas, han “acampado” en el jardín armando dos casas de campaña y haciendo una fogata para asar salchichas y bombones pasándose toda la noche encendiendo las linternas, asustándose unos a otros y no dejando dormir a nadie.
El viernes, mi esposa recogió a José, Pepe para sus amigos y a mi hija en la escuela y los llevó para la casa. Casualmente llegué a comer y al entrar a la sala alcancé a ver correr escaleras arriba a una niña que no era mi hija. Entré a la cocina y encontré a Lorna con cara de pocos amigos.
-¿No iba a invitar a un amigo Renata?. Pregunté – Me pareció ver una niña.
- No, es que su amigo se puso ropa de tu hija y se puso maquillaje y accesorios de los que tiene Renata para jugar.- Respondió.- En cuanto el niño se vaya hablaré con ella.
- ¿Por qué?
- Ustedes los cubanos todo lo ven con mucha naturalidad. ¿No ves que ese niño es homosexual?
-Por favor, Lorna, el niño tiene nueve años, a esa edad no sabe ni lo que quiere y suponiendo que lo sea ¿En qué afecta eso a Renata?
-Pues ya ves, después la catalogan y etiquetan igual que al niño y termina siendo lesbiana- Me dijo muy seria.
-Creo que Renata ha tenido una educación diferente a muchos de los niños que la rodean, a ella se le ha impartido educación sexual, tiene los conocimientos necesarios en la materia y es muy segura de sí misma, no tiene prejuicios así que no se los inculques.
Punto final a la discusión. Al cabo de un rato se acercó Renata con su amigo, ya vestido de niño pero todavía maquillado. Un niño muy simpático, locuaz y muy amanerado. Conversamos de la escuela, de lo que quería estudiar, de lo que le gustaba jugar y me pidió que yo fuera su padrino de Primera Comunión a lo que le respondí que encantado, que era un honor para mi pero que eso debía ser consultado con sus padres porque tal vez ellos tuvieran a alguien en mente, Prometió consultarlo con ellos.
Me fui al trabajo y regresé a casa como a las nueve de la noche. Mi esposa no quitaba el dedo del reglón de que había que hablar con Renata del tema, sólo le pedí paciencia y que yo hablaría con ella en el momento adecuado.
El sábado me acompaño Renata al supermercado y allí tuvimos ocasión de platicar sin interferencias, así como quien no quiere las cosas le comenté:
-Muy simpático y platicador el Pepe ¿Verdad? ¿No será que tu le gustas?
- No a él le gusta Mariana y también Eduardo, porque él es bisexual.
- ¿Cómo que bisexual?-Pregunté asombrado.
- ¿No sabes lo que es eso? Pues que le gustan los hombres y las mujeres –Me respondió con una seguridad increíble para sus nueve años.
- Sí, sé lo que es eso, pero dudo que él lo sepa. No creo que a esa edad pueda definir qué le gusta o no.
- Él dice que sí que sabe
- ¿Ha tenido experiencias sexuales? -Pregunté rezando porque la respuesta no fuera positiva.
- -¡No, papá! – Me contestó.
- Yo creo que tú como amiga de él, le debes aconsejar que hable con sus padres y que lo lleven a un psicólogo, alguien que le ayude a conocerse a sí mismo y canalizar sus inquietudes. Le sugerí
-¿Pero sabes lo peor de todo?
-¿Qué? – Pregunté esperando alguna terrible noticia.
- Que al él le gusta el mismo niño que a mí.
- ¿Y con todo son amigos?
- Si, en realidad él no es un rival para mí. Me contestó a la vez que con un movimiento de cabeza echaba para detrás su cabello.
Me gustó saber que tiene la autoestima alta.

miércoles, mayo 26, 2004

LORNA

Hace quince kilos conocí a Lorna, mi mujer, quince kilos de ella y como dos míos, pero los míos en menos. Así que cuando abordo el asunto del peso corporal aflora una gama de justificaciones que ni el mejor abogado de la ciudad puede rebatir, que ha pasado por dos embarazos, que no tiene tiempo para ella pues su vida entera la dedica a su hogar y sus hijos. Yo aprendí de Napoleón Bonaparte que una retirada a tiempo es mejor que una derrota, por tanto callo mis argumentos de que al final del segundo embarazo pesaba cinco kilos menos que ahora, que ella tiene una muchacha que le ayuda (así se llama en México a la sirvienta), que ella no trabaja y todas las mañanas se va un deportivo que pago yo por supuesto, a hacer gordobics perdón quise decir aerobics y que la grasa acumulada es el resultado de cientos de tacos al pastor, suadero y cochinita pibil y de muchas horas de ver con la boca abierta el canal de viejas películas mexicanas, situación que me obliga a entrar a la sala de tele arrastrándome panza al suelo, por si del tiroteo que se ve en pantalla escapa alguna bala.
En 1980 cuando conocí a Lorna, pesaba 55 kilos, con 1.73 m de estatura, unas monumentales y larguísimas piernas, el pelo rizado y alborotado a la moda de entonces, su piel genéticamente bronceada, pómulos altos, no especialmente bonita de cara pero con un aspecto tan exótico que pensé que era de Filipinas u otro lugar por el estilo. Nos conocimos en la librería de un hotel en Cuba donde ambos por azares del destino nos hospedábamos, como pueden ver hasta de vacaciones soy polilla de librería. Ella buscaba orientación acerca de unos libros que le encargaron y yo muy amablemente me ofrecí a ayudarla. La atracción fue mutua, tanto así que aquella misma noche, después de unas copas y bastante baile en la disco, terminamos en la cama. (Esa parte del episodio mi esposa la omite por aquello del qué dirán). Al día siguiente nos dejamos direcciones y continuamos con nuestros respectivos tours.
Comenzamos a escribirnos, realmente como amigos, como alguien con quien uno pasó momentos gratos, encontramos muchos puntos comunes y la seguridad que da la certeza de que a esa persona jamás la volverás a ver. Nos contamos nuestros amores y desamores, experiencias sexuales, de amigas y amigos, de familiares, de costumbres, artistas, carros y libros, con completa libertad, desnudando nuestra alma y conociéndonos como nadie. Al fin y al cabo ella era mi amiga la mexicana y yo era su amigo cubano.
Al término de nueve años recibí una llamada telefónica de mi amiga la mexicana que al día siguiente estaría en Cuba pero en la Habana, Camagüey está a 500 kilómetros. Hablé con mi jefe pedí vacaciones, hablé con una amiga que trabaja en Cubana de Aviación quien realizó el milagro de conseguirme un boleto de avión, en fin que a las cinco de la tarde del siguiente día me encontraba cruzando el vestíbulo de uno de los mejores hoteles de la Habana, sí de esos hoteles a los cuales los cubanos no tienen acceso, aunque para mí eso no fue nunca un problema yo entraba a los hoteles con tanta seguridad que nunca me pidieron identificación. Nos reencontramos, hicimos el amor tantas veces como nos fue posible (Seamos honestos, como me fue posible a mí porque la mujer siempre puede) y en aquella habitación me propuso matrimonio (Así fue, aunque ella dice que fue al revés). Lo planeamos detalladamente, ella me dijo que ni loca viviría en Cuba, yo hacía tiempo soñaba con escapar de la Isla. Meses después nos casamos y un año más tarde, a pesar de todos los obstáculos llegué a México. Ahora me dice que extraña las cartas de su amigo cubano y por ello de vez en vez le envío un mail.
En broma, le digo a mis amigos que para salir de Cuba hay dos opciones, matrimonio o balsa y yo llegué seco a México.
Y volviendo al tema del peso, cuando elogio a alguna de las cantantes o actrices de la televisión, por su figura, Lorna estalla en el recuento de las operaciones que cada una de ellas se ha hecho y yo le digo ¿No podrías conseguir el nombre del cirujano que la dejó así? Entonces en venganza cuando ve a algún galán de la tele exclama ¡Papacito, que me lo presten cinco minutos! Yo la miro incrédulo y afirmo – Si, cinco minutos son suficientes para que le digas que te duele la cabeza.

martes, mayo 25, 2004

KING KONG



Ya les he comentado que Rodrigo es un niño muy inteligente. El domingo fue a realizar el examen final de la Olimpiada del Conocimiento Infantil que cada año organiza la Secretaria de Educación Pública para los niños de sexto año de primaria. El evento se desarrolló en la Escuela Benito Juárez, bellísima edificación del porfiriato y extremadamente bien conservada. Los alumnos entraron a su examen, a los papás y mamás nos dieron la opción de participar en diversos talleres mientras esperábamos, yo me había llevado el libro de turno pero decidí que sería interesante socializar con los otros padres, entonces me dirigí a un taller de sexualidad y orientación familiar.
Al entrar al salón, encontré las sillas dispuestas en una u casi cerrada y sus ocupantes en trance, con los ojos cerrados y cara de angustia, mientras una psicóloga se paseaba por el salón instruyéndolos con una voz suave y profunda:
-Ahora se van a concentrar en su mente, van a recordar su infancia, los juegos que hacían, las caricias de sus padres, su adolescencia, los amigos y amigas, el primer amor..
Me hizo un gesto con la cabeza y me invitó a sentarme en la única silla disponible. Al lado de un señor casi negro de lo moreno que era, como de dos metros de altura, más de 100 kilos de peso y cara de gorila. Todos los allí sentados llevaban una etiqueta con su nombre, por lo que la psicóloga, si dejar de hablar, me extendió una y un plumón para que pusiera el mío y lo pegara a mi camisa, así lo hice y por supuesto que no llegué a concentrarme en mi infancia ni adolescencia. El segundo paso era escribir una carta a sus padres expresando lo que habían sentido durante la sesión y pidieron que varias personas leyeran lo que habían escrito, una le pedía perdón a su mamá por haberse fugado con el novio a los 15 años, uno les agradecía a sus padres lo bueno que habían sido con él, otra perdonaba a su papá por haberla abandonado cuando era una niña, etc.
El segundo ejercicio consistía en relajarse, con los ojos cerrados, dejar que la tensión fluyera, concentrarse en la respiración y los latidos del corazón y agarrar la mano del de al lado ¡Del gorila! Y tocar las manos y sentir la forma de sus dedos, tocar sus uñas. El señor tenía las manos callosas, dedos como morcillas y uñas gruesas, seguramente sucias pero eso no lo pude ver. Luego con los ojos cerrados, había que pararse frente a esa persona tomar sus dos manos y abrazarla. Sentí que el simio me exprimía y que se esmeraba más de la cuenta en tocar. Me sentí como la protagonista de King Kong en manos del mono encima de las ya desaparecidas torres gemelas. Por suerte fueron unos segundos. La psicóloga pidió que alguien expresara lo que había sentido, una señora habló de lo difícil que había sido para ella el ejercicio puesto que le había tocado con un hombre y el acercamiento hubiera podido mal interpretarse. El gorila pidió la palabra y comenzó diciendo que había sido una experiencia fascinante, que sentir mis dedos delgados, mi piel suave y mis manos frescas, había sido DELICIOSO, que había notado el temblor de mis manos y mi resistencia al abrazo pero que al final el encuentro fue cálido y lleno de energía positiva, que simplemente estaba MARAVILLADO. En ese momento yo estaba muerto de vergüenza, quería que la tierra me tragara, ¡Eso era casi una declaración de amor frente a cuarenta personas! El monote explicó que él había estado asistiendo a terapia, porque a él le costaba mucho trabajo demostrar afecto (yo pensé que había aprendido muy rápido), que él no había tenido demostraciones de amor por parte de sus padres, había sido abusado sexualmente por su abuelo cuando era un niño, que a pesar del abuso sexual y de la rabia que sentía por ello, él llegó a disfrutar de esos encuentros porque esos ataques le proporcionaban las caricias que tanto necesitaba.
Conmovido, me levanté, me acerqué a él y lo abracé, lo felicité por su valor y le di las gracias por compartir esa parte de su vida con nosotros. Inmediatamente fui imitado por todos.

lunes, mayo 24, 2004

NO TIENE LA CULPA EL INDIO...



El viernes me llamó una amiga que maneja las relaciones públicas donde trabajo y me dijo:
-¿Te gusta el boxeo? Tengo ocho boletos de cortesía para ver la despedida de Julio César Chávez en la Plaza de Toros. ¿Te interesan?

-Pues mira así como que me encante el boxeo, no, ¡Pero regaladas hasta las patadas!, mando por los boletos ahora mismo.

Crei que sería toda una experiencia para Rodrigo, mi hijo, ir a un evento así. Ya con los boletos en mano, pensé ¿A quien invito? ¡Pues a los hombres de la familia de mi mujer! Lamé a mi suegro:
-Suegro, tengo boletos para ver la pelea de Julio César Chávez ¿Que le parece?
-A todo dar- Respondió- ¿Cuántos?
-Ocho.
-Muy bien- Y sin que yo le hubiera dicho a quien quería invitar, él hizo la lista de invitados entre los hombres de la familia, incluyendo por supuesto a los dos primos preferidos de Rodrigo, cuyas edades son similares a la de él..
Los boletos eran para 6 de la tarde, por lo que con la puntualidad que me caracteriza llegué a la Plaza de Toros, mi deformación profesional me llevó a observar, una vez más, la impresionante edificación, hermosa, bien trazada, magnifica, todo un coliseo y le mostré a Rodrigo los detalles constructivos más relevantes. Claro que no me hizo caso, él estaba con sus primos por tanto no había tiempo para entender charlas estúpidas de asuntos que no le interesaban.
Los asientos eran preferentes y teníamos una muy buena visión. Los niños se sentaron juntos y los adultos como pudimos, nos dieron los programas y para sorpresa mía, antes de la pelea del famoso Julio César había 11 peleas con perfectos desconocidos incluyendo una pelea del menor de sus hijos ( Al hijo de Julio lo masacraron pero no perdió porque era de exhibición) y otra de a de veras con el mayor de sus hijos (Ese si ganó), así es el asunto negocios de familia.
Y comenzó el folklore, SABROSÓN, los vendedores que pasaban pregonando -¡Cervezas, caribes, refrescos! ¡Tacos, tacos de canasta, 5 x 30! ¡Merengues, gaznates! ¡Cueritos, cueritos! ¡Papas, papas! Algunos como muestra incuestionable de la globalización ofrecían pizzas de Domino’s y donas. Delante de mí, dos gordas, compraron de todo y incluyendo sus cervezas y una paleta de helado de limón, le daban un trago a la cerveza y chupaban la paleta, inventando así la michelada placera.

La peleas se sucedieron sin pena ni gloria, aunque para ser sinceros con más penas que glorias y los gritos de la gente subían de tono simultáneamente con el nivel de alcohol. Detrás e nosotros había un grupo que gritaba cuanta grosería en mexicano se puedan imaginar, nosotros estábamos muertos de risa, lo más gracioso de la tarde fue cuando salieron unas edecamas, perdón edecanes, fue como si toda la testosterona de la plaza aflorara y fuera la primera vez que aquella horda de machos en celo, vislumbraran una hembra. Los del grupo de atrás se desgañitaron, aplaudieron y hasta hicieron gestos de todo lo que les podían hacer a aquellas mercachifles de la carne. A tal grado llegó el asunto que uno de ellos tomando el mando y haciendo gala de su dignidad, dijo.- Ya weyes, que estamos enseñando el cobre (Para mis lectores de otras nacionalidades esto significa, mostrar su origen. Una moneda falsa es de cobre y la bañan de oro pero cuando se desgasta enseña el verdadero metal de que está hecha, de ahí el origen de la frase)
A las 11:30 de la noche, ya no sabía sobre que lado de mi esmirriado trasero sentarme, cuando comenzó la gran pelea de despedida de Julio César Chávez, contra Frankie Randall, un negrito norteamericano. Primero, discursos van y discursos vienen de lo increíble que era el boxeador sinaloense, luego una canción hecha especialmente para él interpretada por un trío, la letra era algo así como: Julio eres el campeón y eso nadie te lo quita y la música era romántica, las voces melodiosas y el requinte de las guitarras te daban deseos de abrazar al de al lado. Luego los himnos nacionales de Estados Unidos ( muy abucheado) y de México. La pelea fue un asco, y ganó, a ver los pongo a prueba ¡Adivinen! ¡Julio César Chávez!, sonó la música norteña y se oyó a los Tigres del Norte con eso de
-No tiene la culpa el indio, sino quien lo hace compadre...
Nada más apropiado.

viernes, mayo 21, 2004

DIFERIENCIAS (Como diría Homero)



Así se expresaba y escribía esta palabra Homero, uno de mis empleados, arquitecto, de origen campesino y oaxaqueño. En una ocasión me acompañó a una reunión y antes que comenzara estábamos hablando informalmente con quien iba a exponer el tema, esta persona le dijo a Homero ¿Y tú, eres de Oaxaca?. Terminada la junta me dice Homero, ¿Ingeniero en qué me habrán notado que soy de Oaxaca? Lo miré sorprendido y le dije – ¡En lo alto, rubio y de ojos azules!. Pero ese no es tema de hoy, sino las diferencias del lenguaje entre mi natal Cuba y México.

El llegar a esta ciudad para mí fue un choque violento, que les platicaré en otra ocasión, yo oriundo de un pueblito de la provincia de Camagüey (Si, da risa y se oye feo pero ni modo) pero lo que más me hizo hacer el ridículo y tuve que estudiar fue la diferencia de expresiones idiomáticas entre un país y otro.

En Cuba el verbo coger, tiene el significado de tomar o agarrar, pero en el D.F. es hacer el acto sexual. Por lo que en el aeropuerto le digo a mi esposa vamos a coger un taxi y me contesta ¿Y para que estoy aquí? ¿Para eso te importé desde tan lejos? ¡Si vas a coger es conmigo! Al llegar la casa mi suegra estaba lavando unos platos le pregunto ¿Está fregando? Me miró seria y me dice aquí fregar es otra cosa. Sorprendido le pregunto pero eso donde usted está lavando los platos como se llama y me contesta ¡Fregadero o tarja! Pues si se llama fregadero es que sirve para fregar.-respondí tratando de convencerla. Mira mejor no discutimos que acabas de llegar.- Fue su respuesta contundente.

Mi cuñada le iba a cambiar el pañal a su hijo y tratando de ayudar le digo ¿Te alcanzo un culero? Todos se miraron y guardaron silencio ¿Qué dije? Mi esposa salió en mi defensa.- Es que culero en Cuba son los pañales. Todos se rieron, menos yo que no entendía que culero es en forma vulgar una persona mala onda, que te hace daño. Similar significado tiene la palabra ojete que en mi tierra no son más que los ojillos de los cinturones y zapatos.

Al poco rato pedí que me pasaran la bandeja de los bocadillos y me contestaron no se dice bandeja se dice charola, porque bandeja es una mujer árabe muy pero muy tonta. Todos se rieron del chiste menos yo que la verdad me quedé en blanco. Mi esposa me explicó al oído la similitud con la palabra pendeja, y que los árabes no pronuncian la p, eso no me sirvió de aclaración. ¿No sabes lo que es pendejo?-Si, un vello púvico.- Contesté.- Comenzó a reírse y a explicarle a todos lo que era un pendejo en Cuba, uno de mis cuñados dijo - Pues la verdad que los pendejos en Cuba no son tan tontos, porque andan cerca de lo que les gusta.

Durante toda la plática estuvieron con expresiones de ¡En la Torre! y ¡En la Torre! Por lo que concluí que los del D.F. también llamados chilangos, eran fervientes admiradores de la torre latinoamericana, uno de los edificios más altos de la ciudad. Luego me aclararon que decían en la Torre por no decir en la madre, situación que me dejó en las mismas o peores condiciones que antes. Después supe que es una expresión de cuando algo sale mal al igual que ¡Chin! , palabra que para mí, era de origen chino, pero cuando lo cuestioné me dijeron mira mejor vas a china. ( Lo que significa que mejor vas y chingas a tu madre) expresión muy mexicana.

Tratando de ser útil y de escapar de esa ratonera donde cada palabra que decía se usaba en mi contra y habiendo visto que los refrescos llegaban a su fin, pues ya habían caído varias botellas de ron y tequila, dije -Voy por los refrescos ¿Por donde cojo? Risa generalizada –Pues por donde coge todo el mundo – Me contesta uno de mis cuñados. Todavía no caía en cual era el chiste pensando que sólo había un camino de acceso a la tienda. Hasta que completaron ¿No que los cubanos tienen fama de cogelones? Ni contesté y cuando estaba en la puerta me dicen - Ponte la chamarra, no te vayas chueco mejor que te acompañe uno de los escuincles hasta el tianguis. ¿Que es chamarra, chueco, escuincle y tianguis? Ja, ja,ja,ja,ja y muchas más de las que puedo escribir en este espacio, chamarra es un abrigo corto, chueco es torcido, escuincles son niños y tianguis es una especie de mercado callejero.

Así me fui raudo y veloz por los refrescos y en el tianguis me dicen ¿Qué va a querer güerito? En primer lugar no voy a querer, quiero refrescos y güero es un huevo podrido allá en mi tierra. –Aclaré.- Aquí es la gente como usted.- Me contestó amablemente el señor.- Uno de mis sobrinos me dijo, güero es rubio o una persona muy blanca.

Regresé a la casa y allí mi suegro me ofreció una Cuba Libre y yo le dije que ese trago se llamaba “una mentirita” ¡Alguna corrección tenía que hacerles yo a ellos! Durante la platica me enteré de que el mexicano había inventado la unidad de medida perfecta, no tiene fracciones ni nadie la pone en duda cuando se emplea, esta es el chingo. Ejemplo: Hay un chingo de gente. Al cabo de tantas cubitas, me entró la necesidad de ir al baño y al pasar por una de las habitaciones alcancé a escuchar a uno de mis sobrinos políticos.

-No sé como mi tía se casó con ese pendejo, ni siquiera sabe hablar.

Triste realidad. Al llegar al baño para orinar, saqué a mi inseparable amiguito, y le dije ¿A ver que nombre te han puesto aquí en México porque allá te llamaban pito? Luego me enteré que aquí era la verga.

Les deseo un fin de semana SABROSÓN.

jueves, mayo 20, 2004

BALLET.



Cuando nació, Renata, me asomé a la incubadora donde apenas cabía de lo larga que era y vi una zanahoria humana, la piel roja, el pelo naranja y la nariz de Lilo la de la película de Disney “Lilo y Stich”. Mi esposa y yo tenemos el cabello oscuro, así que el primer paso fue preguntar a la enfermera si en realidad era la niña que buscaba, después de revisar unos papeles me confirmó que sí, como en México es difícil, por no decir imposible, que el lechero, el panadero, el basurero y todos los demás hombres a quienes se pudieran achacar paternidades compartidas habitualmente, tengan el pelo rojo, revisé la lista de amigos y vecinos y tampoco había alguien con esas características, entonces más tranquilo me puse a revisar el árbol genealógico y apareció el abuelito salvador, ese abuelito o abuelita que tenemos todos los latinos, y que sirven para justificar el no parecido de los hijos, abuelitos que han salvado matrimonios e infundido paz en los hogares. Mi abuelo materno era pelirrojo, de ojos azules y con más pecas en la cara que cagadas de moscas en un foco de una carnicería. Entonces tomé una resolución debía ahorrar para hacerle cirugía en la nariz cuando fuera más grandecita.

Al ir creciendo su cabello se fue convirtiendo en castaño dorado, vuelta a revisar el árbol genealógico y esta vez fue mi suegra la salvadora, ella tenía ese color antes de que le salieran canas, hasta fotos me enseñaron para demostrarlo, como eran en blanco y negro sólo pude observar que efectivamente era claro, aunque también mi hermano, el querubín, es rubio. La nariz se desinflamó y con el tiempo llegó a ser respingada para envidia de muchos. (Con el dinero ahorrado me compré un auto) Renata es una niña inteligente, sin el muy de su hermano, heredó de mí el color blanco lechoso de la piel, la miopía extrema y cabalgante, por suerte ya los lentes de policarbonato son muy delgados, también mi carácter explosivo, discutir firmemente hasta que sus razones sean válidas, el ser noctámbula y no poder estarse tranquila 5 minutos en el mismo lugar a menos que esté leyendo. De mi esposa sacó sus fabulosas y largas piernas y su largo talle. De sus ancestros sacó el sabor SABROSÓN del caribe, el movimiento de caderas impresionante, el ritmo y la gracia al bailar, el hablar hasta por los codos y gesticular con cara, manos y cuerpo. Ella lleva un letrero “made in Cuba” aunque como realmente fue hecha en México podemos decir que es una cubana pirata, igual que los discos o DVD.

Para aprovechar y canalizar toda esa energía, mi mujer dispuso que debía tomar clases de baile Tahitiano y Hawaiano y era el asombro de todos ver una niña tan pequeña mover las caderas de esa forma, parecía que estaba desarticulada. Una tarde me llamó aparte, presentí tormenta en el aire:

- Papá, ya no quiero ir al Hawaiano, quiero tomar clases de ballet.

- Hija, el ballet es muy complicado, tienes que vivir a dieta, te vas a volver anoréxica, las bailarinas tienen los pies muy feos de estarse parando de puntitas y les crece la nariz como a Pinocho, sino fíjate en Alicia Alonso la bailarina cubana.-Le dije- Además ¿Por qué crees que las bailarinas bailan en puntita de pies? Para no despertar al público .

- No importa eso quiero, pero te advierto que no voy a ser bailarina profesional.

Me costó trabajo convencer a mi esposa, pero se le consiguió una escuela de ballet y a comprar, mallas, zapatillas y demás enseres. Durante cuatro años ha asistido a clases, ha participado en eventos y llamaba la atención lo grácil de su figura en escena.

Al cumplir nueve años su cuerpo comenzó a cambiar, así es en el trópico las niñas se convierten en mujeres a temprana edad, sus caderas comenzaron a ensancharse y sus nalgas crecieron como levadura, atrayendo inconscientemente miradas al andar.

El fin de semana me comentó, muy triste:

- Dice la maestra de ballet que debo hacer dieta que estoy muy pompuda y que tengo las piernas muy gordas, que si no bajo de peso me va a sacar de la escuela.

- No te preocupes -le dije.- Para algunas cosas hay que tener la genética adecuada, si no puedes estudiar ballet clásico y te interesa la danza hay otras opciones.

- Si, lo sé pero es horrible tener tanta pompa (así se le llama a la nalga en México).

- Todo es según desde el punto de vista que se mire y los conceptos de belleza de cada cual- Le dije.- Lo más importante es que te sientas bien contigo misma, que estés segura de ti misma, que eres un ser único, nadie absolutamente nadie es igual a ti y sobre todas las cosas eres mi hija y para mi no hay ser más perfecto en el mundo.

Sonrió como asimilando un poco lo que le dije y con esa chispa que la caracteriza me contestó:
- ¿O sea que según tu teoría yo debo agradecerle a Dios que me haya dado de forma natural lo que a Jennifer López le costó tanto dinero?.
- ¡Creo que sí¡

miércoles, mayo 19, 2004

BASEBALL



Rodrigo es un niño muy inteligente, ¡Sí! Heredó la etiqueta que mis padres me impusieron y heredó mis orejas de bordes aplastados y mi fabulosa miopía. De su mamá heredó la ecuanimidad, esa tranquilidad emocional, el color de la piel y algunos rasgos que hacen que dondequiera que se plante lleve orgulloso el letrero de “made in México”.

Como les comentaba es en extremo inteligente, agudo, con una memoria de elefante y muy pero muy mordaz. Se burla de todo el mundo, y lo hace de tal manera que los que no lo conocen no se dan cuenta que está retándolos y midiendo la inteligencia de cada persona. Tiene calificaciones de 10 en casi todas las materias, en la escuela tienen sobrevaluados sus conocimientos y lo tienen catalogado de serio y formal pero su forma de escribir es horrible, tiene letra de pulga pedorra según la definición de su hermana, creo que por eso saca puros 10, los maestros prefieren otorgar la calificación más alta antes de hacer el ridículo admitiendo que no saben descifran jeroglíficos.

Desde su nacimiento nos preocupamos por su desarrollo físico y su mamá lo llevó a clases de natación aún en pañales, pasado algún tiempo cuando supo nadar lo suficiente para no ahogarse en un charco, dejó la natación alegando que ya sabía lo suficiente de ese deporte que por otra parte no le gustaba. Por ser alto y fuerte lo llevaron al football americano, deporte tradicional en la familia de mi mujer, pero el uniforme le sirvió de disfraz, pero no de otra cosa, según que ese deporte era muy violento. Pensamos algo de artes marciales, para equilibrar y controlar las emociones y fue a dar a Karate, en las clases era magnífico, elegante en sus movimientos pero a la hora de combatir no le pegaba a los otros niños ¿Cómo les iba a pegar si eran más chiquitos de tamaño y peso que él? ¡Adiós al Karate! Se inscribió en football y comenzaron los entrenamientos, pero por lo mismo de que es alto y pesado no corría con la rapidez necesaria ni tenía la agilidad para burlar a los contrincantes, sucedió lo que yo había pronosticado se salió del football.

Un buen día comenzamos a decirle:
-Rodri, fíjate que estas alto, nalgón y hasta un poco panzoncito, tienes cuerpo para baseball.
-¿De veras? Preguntó.

Y lo inscribimos al baseball, y comenzó la locura de llevarlo a entrenar martes y jueves, eso lo hace mi mujer que es la chofer oficial de los niños y que además lleva a Renata a sus clases de ballet esos días y a la misma hora (creo que tiene el don de la ubicuidad), sábados y domingos hay que llevarlo a los juegos, eso me toca a mi como papá. Compramos uniformes, guantes, manoplas, bates, uniformes, etc. El día que salió a jugar, en medio de los flashes de la cámara de su mamá ( No me explico porqué esa cámara toma las fotos con flash aunque sea de día), se veía imponente, era el más alto del equipo y blandía el bate que parecía un guerreo medieval. El pitcher lo miró desconfiado y lanzó una bola baja, Rodrigo no se movió ¡Bien! Lanzó otra alta, no se movió ¡ Muy bien! Una bola preciosa y rápida justo al centro ¡Tampoco se movió!, otra y nada, otra más y ponchado. Ese fue el inicio de una larga trayectoria donde se ha venido desempeñando como carga bates, el que más ha pulido con su trasero las bancas, el noveno bateador porque no hay décimo. Le llegué a ofrecer dinero por cada batazo que conectase y NADA.

- Hijo, ¿No es hora de que dejes el baseball? – Pregunté tímidamente después de un partido donde no bateaba ni melón si se lo hubieran lanzado.

- Esto es un juego papá - Me dijo sonriente- Y si no lo ves así estás mal, yo me divierto mucho, la paso bien con mis compañeros ( Que a decir verdad son unos niños encantadores que jamás se han burlado de él) y me gusta el baseball, además si crees que puedes hacerlo mejor que yo, párate en el home, con todo el mundo gritándote y con la tensión de que no puedes fallar, a ver ¿Qué haces?


- No yo no he jugado baseball, a pesar de ser cubano y de que en la isla primero se aprende a batear que se aprende a caminar.

Hace unas semanas, el juego fue a las 8:00 a.m. de un domingo, como era una hora bastante impropia para levantarse faltaron algunos niños, pues no tuvieron más remedio que poner a batear a Rodrigo, había casa llena y un entrenador de otro equipo que estaba al lado mío, sin saber que yo era su papá me comentó:

-Ese niño no batea, no sé que estaba pensando el entrenador cuando lo puso a batear.

Guardé silencio, la verdad es dura pero es única y miré a Rodrigo que iba hacia el home, así como si estuviera caminando por el planeta marte, tomó posición, el pitcher sonrió burlonamente y lanzó la bola y ... un HOME RUN, el primero de toda la temporada, de todos los equipos y del suyo propio. Los gritos del público eran atronadores, los míos ni se diga, y le digo al idiota de al lado:

-¡Ves como si batea¡

Sus compañeros lo abrazaban y felicitaban, pero Rodrigo seguía tan impasible e indiferente como siempre.

Al terminar el juego le dije:

-Me encantó el batazo, estuvo genial. ¿Ves que si tienes fuerza para hacerlo! Y lo mejor de todo es que le callaste la boca al idiota del entrenador del otro equipo, ese tal Varona.

-¿Crees que no sé que este batazo fue como el caso del burro de la fábula que tocó la flauta por casualidad. Me respondió
.
Palabras proféticas, hasta ahora sigue sin batear, pero va cargando los bates con una sonrisa de oreja a oreja y le ha sacado brillo a la banca de estar sentado. Y yo sigo llevándolo a los juegos y soy el que más grita y vitorea las jugadas de los otros niños.

martes, mayo 18, 2004

Y ARDIÓ TROYA


Rodrigo y Renata, mis hijos de 12 y 9 años respectivamente, me hicieron la vida de cuadritos durante toda la semana, ellos quería ver Troya, la película que se anunciaba con bombo y platillo y a toda hora por la televisión, la última producción made in gabacholandia, que sería estrenada el pasado fin de semana. La verdad no me asombró que los niños quisieran verla pues una vez terminada pensé que tal vez Disney Pictures la hubiera podido sazonar un poco mejor y ya que iba a ser un platillo fast food, pues que por lo menos le pusieran algún aderezo SABROSÓN para que pudiera tragarse uno el rollo facilmente.

En esta cinta Aquiles no es un semi-dios bisexual, es un hombrecito de ciudad, bien rasuradito, de piel bronceada artificialmente, al que el botux no llega a ocultarle los 40 años en algunas escenas, macho remacho, lo hace hasta con dos mujeres a las vez y para deleite de ojos femeninos se la pasa desnudo enseñando un cuerpo construido a base de anabólicos. Dirán que lo digo por envidia, ¡Si! ¿Y qué? Patroclo deja de ser su amigo del alma para convertirse cómodamente en su primo. La famosa Briseida, aquí no es una hermosa esclava es una servidora del Dios Apolo en una clara confusión de los gringos entre Criseida y Briseida ¿Quién los puede culpar? Homero no sabía inglés, el idioma del mundo y los nombres se parecen tanto. La Helena de la película, está anoréxica y pasa de los treinta cuando la de la historia, cuando todo comenzó tenía trece años, según algunos historiadores y los patrones de belleza griegos eran bastante más generosos en las curvas femeninas.

La película tiene algunas imprecisiones: Menelao no muere sólo lo hieren, y regresa a Micenas junto con Helena feliz y cornudo, Agamenón no muere en Troya y menos a manos de Briseida lo mata su esposa Clitemnestra, a su regreso. Aquiles no devuelve el cuerpo de Héctor gratuitamente y porque se conmovió ante la petición de Príamo, mucho menos lloró y le llamó hermano (Estaban en Troya no en el Bronx) y sí a cambio de dos carretas llenas de objetos valiosos. Aquiles murió antes de que los griegos entraran a Troya y no después como se ve en el film y como dato curioso sus cenizas fueron guardadas en la misma urna que las de Patroclo.

Cuando hice estos comentarios con mis hijos, ni me miraron, ya están acostumbrados a que tenga opiniones muy diferentes de los demás. Rodrigo me dijo –Papá esos, son detalles insignificantes, pero cómprame el libro. Sonreí, pensando que el hecho de que despertara su deseo de leer la historia era más que suficiente para compensar el hecho de ver una película tan mala. -¿Lo quieres en verso? Pregunté - ¡En verso! ¿Tú lo leíste en verso? ¡Qué flojera! Contestó. -No consíguemelo en prosa y si puedes una versión corta, por lo que me platicaste el desorden en la antigua Grecia estaba grueso, mejor de lo que mis amigos han visto por Internet.

Mi sonrisa murió y recordé una canción que refiriéndose a los americanos decía.- Si conocen historia, no es por haber leído, sino de haberla visto en el cine americano, con grandes escenarios y música grandiosa, en el sutil estilo....de los americanos.


lunes, mayo 17, 2004

MEXICAN TV.



En Cuba, me causaba mucha risa el hecho de que las mujeres de raza negra llevaran nombres como Inmaculada, Nívea, Nieves, Blanca o Clara, era un desesperado intento de sus padres para aclararles la piel. También me entristecía que una verdadera belleza de ébano, profesionista y educada se casara con un chofer de equipo pesado, blanco y de ojos claros y que soportara golpes, humillaciones y afrontara el hecho de que no podía exhibir a su esposo ante su círculo laboral y social, porque al individuo poco le faltaba para ser un cavernícola, con el sólo y único objetivo de tener un hijo con él. Una vez cumplida la función de semental el homo-erectus fue desechado, se divorciaron. El fruto de ese matrimonio fue un espléndido mulato de ojos verdes y cabello ondulado. Su mamá presumía de que su hijo se iba a poder peinar sin tener que usar tanto menjurje. Es una historia real y parece mentira que en pleno siglo XX, esto pasó poco antes el 2000, existiera y aún existe tanta miseria humana, tal vez heredada genéticamente por siglos de maltrato y discriminación.

Cuando llegué a México y tuve que llenar ciertos papeles para regularizar mi estancia en este país creí encontrar una situación diferente, aquí ningún documento te pregunta tu raza, cosa que sí sucede en Cuba, me dije a mi mismo llegamos al paraíso del mestizaje, aquí todos son mexicanos y punto. Pero eso que no se pone en papeles, que no recoge la Constitución, es un problema latente en la sociedad influenciada por la más poderosa máquina de lavar cerebros que ha inventado la humanidad, la televisión.

¿Dónde están los mexicanos en la TV mexicana? Sus “taranovelas”, perdón quise decir telenovelas está plagadas de actores y actrices que después de un cuidadoso entrenamiento donde les hacen hablar hasta con canicas en la boca les quitan el acento de su país de origen o en los casos más graves logran difuminarlo de manera tal que no choque al oído nacional. Tal parece que en la televisoras existen anuncios que dicen:

SE IMPORTAN ACTORES O ACTRICES DE TODA LATINOAMÉRICA

Requisitos:
1. Tener la piel blanca y rasgos europeos
2. Tener los dientes blancos.
3. Tener el pelo claro ( No imprescindible aquí lo teñimos)
4. Tener los ojos claros ( No imprescindible ya existen lentes de contacto de colores).
5. Si es mujer tener senos de silicón.
6. Experiencia (No necesaria)

Es verdaderamente triste que en una nación tan bella, rica en recursos naturales, en historia, con un potencial humano tan elevado sucedan cosas así, que se desechen las enseñanzas de la época de oro del cine mexicano, donde bellezas típicamente mexicanas llenaban la pantalla y eran el modelo a seguir por las adolescentes y niñas.

La discriminación es algo que nos inculcan, nos hacen despreciarnos a nosotros como mexicanos, unos por nacimiento, otros por elección como es mi caso, para que ellos, los poderosos económicamente, puedan vendernos sus productos, que van desde una Barbie patiflaca hasta un milagroso cereal que te hace cagar diario. ¿Necesitamos de un cereal cuando la estamos cagando diariamente en nuestras actitudes?

Todo es del color del cristal con que se mire. Cuando oímos hablar de una persona de piel aceitunada, cabello lacio y negro, ojos almendrados y pómulos altos, no podemos imaginar que sea el prietito de la esquina, pelos necios y ojos de pípila. Es cuestión de léxico. Respetémonos nosotros mismos.

Que pasen un día SABROSÓN.

viernes, mayo 14, 2004

INAUGURACIÓN

Hoy fue la inauguración de una de mis obras, allá en Milpa Alta, para los que no conozcan el Distrito Federal, les informo que una de sus Delegaciones Políticas, pero esta en especial está lejos de la ciudad en todos los sentidos, en distancia pues si bien le va a uno hace hora y media del centro hasta allá, como se dría en mi tierra ¡Está en el culo del mundo! Pero en México esa frase es muy ofensiva. Por otra parte la mentada Milpa Alta es como un pueblito y es enorme el contraste entre una ciudad cosmopolita como la de México y este rincón suyo que más bien parece provincia, pero ese no es el tema de este escrito.
A la inauguración en cuestión asistieron muchas personalidades del gobierno del Distrito Federal y entre ellas figuraba y mucho, el mismísimo Peje Lagarto, apodo con el que se ha bautizado al Jefe de Gobierno del D.F. Cuando mi secretaria lo supo se puso pálida y luego toda temblorosa me dijo- Ingeniero, usted me tiene que llevar al evento porque yo tengo que tomarme una foto con mi novio. -¿Con quién? –Con mi novio, así le digo a Andrés Manuel. Enseguida supe que era su amor platónico y me asombré del mal gusto de mi secretaria en materia de novios, pero como bien dicen por acá, dinero mata carita, en este caso el puesto mata a lo que sea. Lo pensé unos momentos y después llegué a la conclusión que mejor la llevaba, de lo contrario me caería la maldición de verla 7 días con cara de bull dog . Le dije: -Está bien pero tenemos que salir de la oficina muy temprano. – No importa, y muchisisisisisisimas gracias.- fue su respuesta.
Hoy a las 7:30 a.m, salimos rumbo Milpa Alta, cuando mi chofer pasó por mí me percaté que dentro del carro ya estaba mi secre en un traje café que modelaba a la perfección su cuerpo de artesanía oaxaqueña, se había teñido el pelo de rojo brillante y cargado el maquillaje de los ojos hasta tal punto que se confundían sus pestañas con sus cejas. En ese momento me arrepentí de haber aceptado llevarla, pero no soy hombre de dos palabras y no tenía un buen pretexto para hacerla regresar a la oficina. Durante todo el camino estuvo platicando de tonterías, yo creo que era el recurso utilizado para no dormirse porque si cerraba los ojos no habría grúa capaz de levantar sus pestañas embarradas de rimel Pensé en buscar la manera de alejarla de mí, así que una vez que llegué al sitio y derivado de que yo tenía que dar una explicación técnica de la obra, escuché que, por cuestiones de seguridad, el Jefe saldría por la puerta trasera. Así que le dije a mi secretaria que lo emboscara allí, de esta forma yo estaría libre de su presencia.
Transcurrió la ceremonia y todo lo demás sin tropiezos, al finalizar el acto y una vez que se hubo retirado la mayor parte de la gente me dirigí al estacionamiento y allí al lado del coche estaba mi secretaria con una mueca en la cara que se podía interpretar como una sonrisa y el rimel corrido hasta la boca, por un momento llegué a confundirla con la protagonista del exorcista, el plan había funcionado y ella tenía su foto. Se habían apostado, mi chofer cámara digital en mano y ella, en el momento que el Jefe salió, se acercó y evadiendo el personal de seguridad le pidió que si podía tomarse una foto con él. El pobre hombre accedió y ella aprovechó el momento para abrazarlo situarse a su lado y hasta pegar su mejilla a la de él. Mi chofer tomó varias instantáneas.
Saliendo del lugar los invité a desayunar algo en un restaurantito de la zona, mi secre estaba en un grado de excitación tal que tuvo que ir varias veces al baño, según que a lavarse las manos, yo pienso que debía tener la ropa interior húmeda y le molestaba. Devoró nerviosamente la comida y sólo hablaba de lo emocionada que estaba. Le dije que mostrara las fotos y me contestó – No, Ingeniero, esa cámara es digital y yo no la sé manejar bien, no vaya a ser una de malas y se borren las fotos. – A ver-le contesté- yo si la entiendo y comencé a manipular la cámara. Las imágenes que vi no me dejaran dormir por el resto de mis dias, esto es perfectamente entendible porque yo cuando duermo lo hago de noche. En casi todas el Jefe con los ojos muy abiertos, en algunas de ellas mirando hacia arriba como pidiéndole clemencia al cielo y mi secre adosada literalmente a su cara, con una sonrisa de oreja a oreja.¡Cuánto sacrificio implica la vida de un político!
Y eso es todo que pasen un fin de semana Sabrosón.

jueves, mayo 13, 2004

¿POR QUÉ HACER UNA BITÁCORA?

Si les digo que desde siempre he tenido la inquietud de escribir. ¡Estaría mintiendo! Porque no desde siempre he sabido leer y mucho menos escribir. Tal vez como a los 6 ó 7 años comencé a leer y desde entonces se convirtió en un verdadero vicio, me pasaba la vida en los rincones de la amplia casa de mis abuelos, allá en mi natal Cuba, leyendo todo lo que atesoraba una de mis tías, en un librero empotrado en la pared que para mí contenía más tesoros que la cueva de Alí Baba.
Mis padres comenzaron a preocuparse, este niño no es normal, prefiere leer a jugar con sus amigos baseball, a ver televisión (En Cuba sólo hay dos canales con Fidel Castro todo el día, así que lo anormal sería que prefiriera ver la tele), andar en bicicleta, etc. Revisaron, infructuosamente, el árbol genealógico, para determinar si en algunos de los ancestros había una “tara”, un gen recesivo, algún tatarabuelo mongoloide o algo por el estilo.
Una calurosa tarde, me encontraba sentado en el piso frío, de losetas españolas y recargado a una columna que formaba un cómodo rincón en la sala, cuando escuché los pasos sigilosos de mi madre acompañada por la chismosa del barrio, al levantar la vista del inseparable libro, mi madre con cara de resignación me mostraba a la chismosa al tiempo que le decía: Así se pasa todo el día. La chismosa me miró con sus oscuros y grandes ojos y con su docta sapiencia callejera espetó: No te preocupes, lo que pasa es que es un niño inteligente. Mi madre sonrió ¡Había encontrado un nombre para la enfermedad! ¡INTELIGENCIA!. Desde ese día no se cansaba de repetirlo a todos, casi siempre a modo de justificación: Es un niño inteligente.
A mi no me importaba el calificativo, que dicho sea de paso, no era cierto, mientras me dejaran leer no había problemas, me convertí en una verdadera polilla, devoraba libros, me leí los diccionarios, las enciclopedias, las etiquetas de los shampoos, desodorantes y limpiadores multiusos, en fin todo lo que tuviera letras ejercía una mágica atracción para mis ojos miopes, que cada día necesitaron más y más dioptrías hasta que los cristales de los lentes perecían unos fondos de botella, situación que acrecentaba mi aspecto extraño por lo que la familia comenzó a ignorarme, para ese entonces ya había nacido mi hermano, especie de querubín rubio y regordete al cual podían presumir como fruto del amor. Yo era el fruto de una noche de brujas.
A través de la lectura he viajado todo el mundo, he sido príncipe, héroe, detective, mago, extraterrestre, sustancia que forma parte de un jabón que se frota por la piel de la persona amada (Para eso sirve leer las etiquetas)
El vicio de la lectura a la fecha se mantiene en mí, por temporadas enteras de mi vida lo he ocultado, me he podido desprender un poco, siempre en aras de ganar más amigos (aclaro que no por ganar popularidad, pero nuevos amigos significan nuevas posibilidades de que tengan libros que prestarme), por cuestiones de trabajo que por inverosímil que parezca estudié Ingeniería, algo relacionado más con matemática y física, con el razonamiento y la inventiva que con la lectura pero para mi carrera y la lectura son la esposa y la amante.
Evolucionando y buscando cosas nuevas que leer, tropecé de pronto con las bitácoras y el mundo inimaginable de las cosas que escribe gente como uno, con inquietudes de compartir los acontecimientos diarios que se magnifican y hacen importantes y en algunos casos mágicos, todo ello me impulsó a compartir mis experiencias tal vez no tan importantes y en algunos casos aburridas pero es un pedacito de mi para ustedes.

miércoles, mayo 12, 2004

Primera nota:

La verdad soy nuevo en este asunto de escribir bitácoras como se les llama en español.
Me siento emocionado por la creación de la misma y mañana comensare a insertar mis textos. ¡Deseenme suerte!