viernes, julio 30, 2004

DENTRO DEL AUTO



El tráfico en la ciudad de México es insoportable, son horas en estacionamientos gratuitos y públicos que son los ejes viales. Hoy por suerte no me tocó tanto , Rio Churubusco estaba relajado, sólo en los semáforos se aglomeraban un poco los autos ¿Será porque no hay clases? Hoy es viernes de quincena y habitualmente ese día la ciudad enloquece.
Normalmente aunque el tráfico esté desquiciante yo subo los vidrios, pongo música de la que me sienta con ánimo de escuchar si ando muy culturoso música clásica, si ando sabrosón Willy Chirino o Celia Cruz y si ando sin mis discos una estación de radio ¡La que caiga!. Hoy no traía mis discos, ni nada que leer en los semáforos.¡Si! A veces leo hasta que el chofer del auto de atrás me indica que ya pusieron la luz verde con una bonita y musical mentada de madre. Hoy me puse a observar a los choferes de los otros autos.
La gente cree que por el hecho de cerrar los vidrios los demás no te ven. Por eso el calvito del Corsa azul marino tenía su dedo índice metido en la nariz en busca del moco perdido y se metía el dedo con tanta saña que llegué a pensar que iba a horadar su cráneo y tocar su cerebro. Cuando se percató de que lo estaba observando se limitó a sacar el dedo y pegar el moco debajo de su asiento y continuar la marcha.
Una bonita chica, dentro de un SEAT Ibiza plata, venía feliz de la vida, bailaba y subía sus brazos moviendo el torso hacia delante y atrás. ¿Eso es levantarse con ánimo!
A una pareja que viajaba en una Brasilia destartalada, la noche le había resultado insuficiente para besarse y hacerse caricias, mientras que en un elegante Mercedes negro. una pareja discutía acaloradamente. ¡Los ricos también lloran!
Una señora madura, en un Stratus blanco, repasaba el rimel de sus pestañas abriendo la boca como si fuera a tragarse el volante ¿Por qué las mujeres cuando se pintan los ojos abren la boca? ¿Qué tiene que ver una cosa con otra?
Un gordo que apenas cabía dentro de un bocho me miró agresivo, con cara de ¿Que miras wey? ¡Cómo si no estuviera en un lugar público!
Y ustedes ¡Que hacen dentro de su auto?

miércoles, julio 28, 2004

HISTORIAS DE LA CIUDAD



Iba circulando en mi recién estrenado Chevy, cuando se me acercó un joven y me entregó una pequeña revistita de 16 páginas, con bastante buen papel y buena calidad de impresión que se llama Historias de la Ciudad. Lo puse en el asiento del copiloto y me olvidé del asunto. Renata, que tiene 10 años, fue al coche a buscar unas monedas que tenía en el cenicero y se trajo las historietas, se acostó en la sala y a la media hora me preguntó:
-¿Ya leíste esta cosa?
-No ¿Por qué?
-No me gustó, sólo echan rollo para justificar a la delincuencia.-Afirmó.
En una escapadita que me di al baño y no teniendo algo mejor que leer me llevé conmigo la historieta en cuestión. La primera historieta se llama "En casa del General" y trata de un abuelo que dialoga con su nieta y le dice que el crimen ha existido siempre, le pone un ejemplo de un jack el destripador a la mexicana, le dice que va a haber delitos mientras haya pobreza, desintegración familiar y bla, bla , le dice que todo cambiará con el proyecto de nación que quiere el peje donde la gente no pensara en el dinero y el poder. La nena dice que a ella le vale el dinero y el poder (recuerden que es la nieta de un general, le vale porque lo tiene).
La segunda historia “En casa de Tinita” una niña le dice a Doña Tinita que no fue a la marcha porque no tenia ropa blanca (Estarán haciéndole publicidad a ACE) que su padrastro, que es policía esta “sacado de onda” desde la marcha (Se traumó el pendejo cuando vio que era mucha gente la que exigía el derecho de vivir seguro) luego se ponen a platicar de cifras oficiales y el D.F. tiene el sexto lugar a nivel nacional en delitos (Las cifras son cantidad de delitos entre 100 mil habitantes el D.F. tiene un chiglo de habitantes ¿Por qué no sacan cantidad de delitos entre metros cuadrados? Verán que todo cambia radicalmente) y se extienden en todo un rollo estadístico con unas gráficas que indican que el robo a vehículos y homicidios han bajado, pero las cifras son alarmantes 2 homicidios y 88 robos de autos diarios en el D.F. no es como para decir que estamos muy bien.
La tercera historia ”Luis llega a la farmacia de Don José”, el famoso Luis es un policía que dice tener “jaqueca”, a lo mas seguro es que sea cruda, y dice textualmente:
“Un estúpido vecino, desde la marca me dice el bueno para nada, ¿Se imagina? Y no puedo pegarle porque soy policía”
-¡Qué horror! ¡Los que fuimos a la marcha somos estúpidos y merecemos que la policía nos pegue!. ¿No está tipificado como delito faltar el respeto a la autoridad? Si le gritaron ofensas, él debe detenerlo. ¿O me equivoco? Después el policia afirma que en el D.F. se roban menos autos por cada 1000 autos que en Baja California. Insisto ¿Por qué no lo sacan por metros cuadrados o por kilómetros cuadrados? Al final sale de la farmacia pero no se ve que pague el medicamento ¿A cambio de protección?
La cuarta historia “El General habla con su nieta” el general le dice a su nieta que la marcha fue un desfile de modas donde fueron a “estrenar” y que la marcha confundió a la ciudadanía, la nieta dice:
-“Chole, la cocinera, vio el desfile en un noticiario y pensó que todos los participantes habían sido victimas de homicidio ¿Crees?”
Ahora sí, además de pobres, somos pendejos ¡Estábamos vestidos de blanco pero no éramos fantasmas!
Para finalizar la nieta le enseña al abuelo una foto que se tomó durante la manifestación como si hubiera sido un día de campo.
Luego vienen unos electrocardiogramas (graficas incomprensibles)
Un quinta historia “El cafecito se alarga” ahí dicen que la manifestación fue un acto contra el secuestro y el crimen organizado que esos delitos no se pueden atender porque no se denuncian ¡Glup!
Yo soy admirador del Peje y su trabajo pero me parece espantosa la labor de “Comunicación Social” ¿Cree que somos retrasados mentales?

martes, julio 27, 2004

JEFES (CUARTA PARTE) EDUARDO.


Eduardo ocupó el lugar de Elena dentro de la empresa, pero la verdad no le llegaba ni a los talones. Él era Subdirector de Comercialización y lo subieron a ese puesto porque era del Partido Comunista y “comía candela” como se dice en mi tierra, para denominar a alguien que quería ser mas comunista que Lenin, o más papista que el Papa como se dice en México.
Eduardo además se las daba de galán, el creía que era el ser más hermoso sobre la faz de la tierra, tenía mucho éxito con las mujeres pero creo que la razón principal de tal éxito era lo poco selectivo que era. ¡Todo un tigre! Se iba con cualquier garra.
Cuando yo comencé a trabajar en es empresa, Eduardo estaba casado con Ángela, ella fue mi primera novia en la Universidad. Creo que él siempre se sintió celoso de esa antigua relación porque nunca fui santo de su devoción. Tiempo después Ángela y él se divorciaron. Eduardo se casó con Teresa, una artista de “variétés” para no llamarla cabaretera que era su verdadera profesión, prefiero llamarla como al inicio porque ella me caía bien, yo la conocía de todas mis andanzas como estudiante reventado que era.
Para ese entonces yo ya estaba casado con Lorna, y mi firma para salir del país, aún diciendo que venía de visita a México, dependía de Eduardo. Él debía expedir un documento en el que me autorizaba a ausentarme un mes y que mi salida del país no afectaría los intereses de la empresa (siempre y cuando no fuese definitiva). Pero Eduardo tenía miedo, miedo de comprometerse, de perder su posición, de ser castigado por el régimen si yo me quedaba fuera de Cuba y por ello siempre aplazaba la entrega de la famosa carta.
Comenzaron los días difíciles del llamado “período especial” que no fue más que el retiro de la ayuda que le daba la URSS a Cuba, escaseaban los alimentos y para la gasolina había que hacer interminables colas que a veces duraban todo un día, esa crisis reafirmó mi decisión de no regresar.
Mientras, yo parecía una ladilla detrás de Eduardo para que me diera la famosa carta, él ponía pretextos, que si iba a consultarlo con el Partido Comunista, que si iba a preguntar en Inmigración, etc.
Eduardo llegó un día lleno de moretones y arañazos, según él se cayó de un árbol de aguacate. Nadie se asombró porque todos sabíamos lo frágiles que son las ramas de una mata de aguacate. Días después me encuentro con Teresa y le dije con cara de preocupado, totalmente falsa:
-Oye, ¿Que Eduardo se cayó de una mata de aguacate?¡Que peligro!
-¿Que se cayó de donde?.-Me preguntó asombrada.- Así lo dejé yo después de unos cuantos golpecitos que le dí.
-¿Tú le pegaste?
-Me dijo puta, y si lo seré, pero no me gusta que me lo digan.- Aclaró.-Es más, él ya me conoció así.
Sabiendo esto mi estrategia cambió, en lugar de andar de rogón para que Eduardo me firmara la carta, lo que hacía era piropear a Teresa delante de él y al día siguiente llegaba todo madreado. A Tere le encantaba que le dijeran que se veía bien y yo exageraba.
-Tere ¡Que bien se te ve ese pantalón!
Me refería a un pantalón de mezclilla ajustadísimo que dejaba lucir sus redondas nalgas. Entonces Teresa pasaba sus manos por muslos y caderas, daba una vuelta para que la mirara bien y comenzaba a describir que para meterse dentro del mezclilla se había tenido que untar talco por todas las piernas, muslos y nalgas y luego se había acostado deslizándose dentro del pantalón, sumiendo el estómago y cerrando el cierre. Todo esto lo escenificaba sobre uno de los escritorios ante la mirada atónita de Eduardo que por dentro estaba que reventaba.
Un lunes Eduardo no fue a trabajar, ni tampoco el martes, el miércoles yo necesitaba unas firmas urgentes y le hablé a su casa, él me contestó, le expliqué la emergencia y me dijo que fuera que él me firmaba los papeles en su casa. Cuando llegué , estaba sentado en la sala, con una bolsa de hielo puesta sobre la cara, tenía los labios hinchados, la mejilla negra y el ojo completamente cerrado.
-¡Mira lo que me hizo el dentista!.- Me explicó.- Tratando de sacarme la muela del juicio me apretó tanto la cara, y yo como estaba anestesiado ni sentía lo que estaba haciendo.
Yo abrí los ojos del tamaño de un plato, esa mentira era intragable. De pronto salió Teresa de la cocina:
-¿Qué te lo hizo el dentista? – Preguntó indignada.- ¿Qué te lo hizo el dentista? ¡Dile la verdad! Te lo hice yo.
Y se volteó hacia mi y me dijo:
-Yo estaba acostada viendo la tele, Eduardo estaba sentado en la cama, yo dije que uno de los actores estaba bueno y él comenzó con lo mismo de siempre que si yo era una cualquiera que si lo de cabaretera no se me quitaba. No le contesté nada simplemente me paré y le pegué un cabezazo.¡Mira toca aquí!.- Y tomó mi mano para que tocara su cabeza.
Tenía un chichón (chipote en México) enorme en el centro de la cabeza. La escena de Teresa embistiendo como toro enfurecido contra Eduardo, se dibujó en mi mente de manera cinematográfica.
Me quedé sin habla, Eduardo bajó los ojos firmó los papeles y yo me fui lo más rápido que pude, a pesar de que Teresa me invitó a un café.
Días más tarde, Eduardo me llamó a su oficina. Me atendió Irasema, su secretaria, que era una viejita simpatiquísima y muy despistada, cuando teníamos junta con Eduardo, alguno de nosotros se salía con cualquier pretexto y llamábamos por teléfono a su oficina.
-Dirección, buenos días.-Contestaba Irasema.
-Buenos días, me comunica con Eduardo.
-Está en una reunión, si me dice su nombre le paso el recado a ver si lo pude atender.
-Robert Redford.-Decíamos, o cualquier nombre de algún actor del momento.
Irasema llamaba por el interfono y decía:
-Lo busca un señor, que creo que es extranjero porque tiene un nombre muy raro, algo así como Robert Redford.
Las carcajadas de todos hacían retumbar el edificio.
Ese día Irasema me entregó en sobre cerrado el documento que tanto había esperado, después de cinco meses. Yo seguí con mis trámites y me vine a México.
De Eduardo sólo supe que también se divorció de Teresa y le dolió tanto la separación que casi diario se emborrachaba. Una noche borracho fue a suplicarle que volviera con él y ella lo mandó a volar, entonces él salió en su coche tan ciego de ira y alcohol que chocó contra una carreta de esas que van tiradas por un caballo. Una de las barras de madera laterales de la carreta se rompió con el impacto y atravesó al caballo y al conductor de la carreta como una gran lanza. Dicen los que lo vieron, que el espectáculo era lo más horrible que uno se pueda imaginar. Eduardo tuvo un juicio y pasó algún tiempo en la cárcel, unos meses porque movieron cielo y tierra para que saliera bien librado del asunto, pero allí terminó su carrera política.

lunes, julio 26, 2004

VIERNES



El viernes en la noche cuando llegué a la casa, me encontré a toda la familia cenando, sin esperarme y con caras de enojados.
-¡Está bien, reconozco mi falta! Llegué pedo, vomité en el baño, ni cerrando la puerta del baño evitaba que el olor pasara a las recamaras, me salieron ronchas y me sentí mal. ¡Ya, lo admito! .-Exclamé.- Pero quiten esas caras de perros apaleados, porque ni con esas caras van a evitar que lo vuelva a hacer. ¡No me arrepiento! ¡No tengo cruda moral!
-Papá, no es por eso.-Me dice Rodrigo.- ¡No pagaste el teléfono y nos lo cortaron!
-¡Dios mío! ¿No pagué el teléfono?.-Pregunté.
-No no lo pagaste.- Me dice Lorna.- Lo que pasa es que usaste el recibo como comprobante de domicilio para la escuela de los niños y se te olvidó.
¡Esa es mi vieja, siempre justificándome!
-Oye, Lorna, ¿Y como sabes que ese fue el comprobante que usé?.-Pregunto extrañado.
-Porque yo archivé todos los papeles y lo ví.-Me dice Lorna.
-Entonces, tú eres cómplice de que mi papá no haya pagado el teléfono.-Dice Renata dirigiéndose a su mamá.
-¿Cómo cómplice? ¡No pagar el teléfono no es un delito! En todo caso es corresponsable.-Aclaro.
-¡Corresponsables son los que dan las noticias, papá!.-dice Renata con aires de superioridad.
-¡Esos son corresponsales, mensa!.-Le aclara Rodrigo.
Aquello se estaba poniendo color de hormiga y en breve sería una guerra peor que la del medio oriente.
-¡Ya! .-grite.- ¡Está bueno! ¡Como si el teléfono fuera tan necesario!
-¡Si, es necesario! –Gritaron los tres a la vez.
-Hay tres celulares en esta casa así que ¿Para qué necesitan el teléfono?
-¡No tenemos internet!.-Gritaron.
Eso si es una desgracia. ¡Estábamos aislados del mundo! Ya me veía como naufrago, poniendo un mensaje en una botella (Previamente bebiendo su contenido ). El peso de tamaña responsabilidad cayó sobre mis hombros y me sentí entristecido. ¡Un fin de semana sin Internet! Era para como cortarse las venas longitudinalmente.
-¡Ya sé! ¿Y si nos vamos a pueblear este fin de semana?-Propuse.- El campo, montar bicicleta, montar a caballo, nadar un poco..
-¡Ni lo sueñes!- Me dice Rodrigo.- Mañana tenemos una excursión del curso de verano.
-¿Tenemos? Me suena a manada.- Le digo.
- Yo voy con ellos, me ofrecí de voluntaria porque la maestra necesitaba a una mamá que los apoyara para cuidar los niños.- Me aclara Lorna.- Además no podemos salir porque el domingo es el cumpleaños de mi mamá.
-¡Ah, que fregones me salieron! ¡Todos hicieron planes sin contar conmigo! – Les digo- ¿Y yo que voy a hacer? ¿Un fin de semana sin mexicanos? ¡Si los gringos no aguantaron un día sin mexicanos ¿Como voy a pasar un fin de semana?.
-No te preocupes, el cumpleaños de mi mamá lo vamos a festejar aquí, en la casa.-Me dice Lorna.
Ahora si que me la aplicaron, como dicen los chavos.

viernes, julio 23, 2004

ADIÓS A LAS VEGAS.



El miercoles fue el cumpleaños de un arquitecto amigo mío, quedamos en festejarlo en un elegante restaurante japonés de la Colonia del Valle. Como siempre fui el primero en llegar, es la pena que tengo que pagar por ser puntual. Me pasaron a una amplia mesa con tepanyaki, una vez allí pedí un Havana Club y el mesero mitad japonés, mitad mexicano miró hacia el cielo, seguramente pidiéndole a todos los dioses japoneses que me fulminaran con un rayo por tan bárbara elección, ni modo, soy guajiro y me gusta el ron. La ventaja de llegar temprano es que me tomo por lo menos una copa antes de que lleguen los demás, me entretengo en observar a los demás comensales (¿Si comen sales no comerán azucares?), en escuchar varias de las conversaciones de las mesas cercanas. Como los cubanos hablamos todos al mismo tiempo creo que se nos educa el oído de forma tal que podemos escuchar dos o tres conversaciones a la vez y entenderlas completamente, también me divierte ver cuando llegan los otros estirando el cuello, con cara de despistados y buscando entre las mesas a ver donde los están esperando.
El festejado fue el segundo en llegar y luego cuatro amigos más. Pedimos unas copas (Para mi la segunda) y en ese momento llegó la esposa del cumpleañero, nadie esperaba esta visita menos él, que se levantó a recibirla con besos, abrazos y hasta la levantó del suelo, momento que ella aprovechó para abrir sus largos brazos y colocarlos de forma tal de que todo el restaurante se diera cuenta de que ella era bailarina de ballet clásico. Bailarina en desuso o con el uso que le dan a las no muy buenas, maestra de ballet.
Los demás nos miramos y aunque no lo dijimos todos pensamos:
-¡Chale! ¡Ya nos cayó el chamuco! ¡Con una vieja aquí la diversión se reduce y el nivel de peda también! Pero no era nuestro cumpleaños así que nuestro amigo podía pasarla como le diera su real gana ¿Quería tener su freno de mano? ¡Qué lo tenga!
Pedimos entre otras cosas un tepanyaki de langosta, por los que nos trajeron a los crustáceos vivitos y coleando para demostrarnos lo frescos que estaban. Luego se los llevaron a la cocina, las langostas se matan echándolas en agua hirviendo, pero seguramente en tan connotado restaurante las cambian por otras recién sacadas del congelador y las vivas las devuelven a la pecera para deleite de los tontos que creen que se las van a comer. El caso es que a mi me supieron feas las tristes langostas, le hice la observación al chef y enseguida todos me echaron montón que si yo era un pin$%& cubano jodido que Fidel no me daba de comer y que no sabía cual era el sabor de una buena langosta.
La verdad en Cuba yo comía langosta con cierta frecuencia pues una amiga que trabajaba en una empacadora de mariscos de exportación, se las robaba, las sacaba de la fabrica metiendo las colas en su pecho. Tal vez por eso sabían tan buenas, estaban sazonadas con el salado sudor de las tetas de Azucena y además tenía el gusto que tiene un manjar prohibido, por lo menos para el paladar de los cubanos.
Entre pláticas y pláticas fueron cayendo varias botellas de vino blanco frío ¡Delicioso! (Después me enteré que era uno que tenían de oferta (dos botellas al precio de una) Pero con el ambiente japonés y el mal sabor del tepanyaki, me hicieron que lo encontrara maravilloso y que tomara más de la cuenta.
Así estábamos de entretenidos cuando sentí que un pequeño peso en mi regazo, el primer impulso fue checar donde andaban las manos de la bailarina, pero estas se encontraban posadas en los hombros de su marido, miré las manos de mis amigos pero todas estaban encima de la mesa, a menos de que allí estuviera la diosa Kali, no era una mono lo que tenía allí. Con cuidado eché mi silla hacía atrás y… Allí estaba ESO, algo así como un monstruito mezcla de perro con pulga, un perrito diminuto de esos que tienen colitas en las orejas, moñitos y florecitas color rosa de adorno. ¿Cómo había entrado ese animal allí?¿Vendría dentro de la langosta? ¿Sería efecto del vino blanco?
-¡Petite Pois!, ¡Petite Pois!, ¡No molestes!- dijo una voz femenina con un fingido acento francés.
¿Qué perro podría llamarse de esa manera?
Levanté los ojos y vi a una verdadera diosa frente a mí, una preciosa mujer, como de 30 años, alta, delgada, cabello lacio al hombro con unos mechones sobre la cara, algunos de los cuales se le metían en sus oscuros ojos.¡Una cara tan hermosa debía estar totalmente al descubierto! De cuerpo estaba muy bien, un poco pechugona para mi gusto costeño. (Yo prefiero a la mujer nalgona, pero ya no tengo edad para ponerme muy exigente)
Le entregué el microbio, perdón quise decir perro y sonreí con esa sonrisa medio idiota que ponemos los borrachos cuando queremos dárnosla de conquistadores.
-¡Le caíste bien a Petite Pois! ¿Sabes que su nombre significa pequeño guisante ?.-Me dijo sonriendo.
-Chícharo, la traducción correcta es chícharo.-le aclaré.-¿Es macho? –pregunté, conociendo la respuesta porque ya había sentido algo húmedo sobre la palma de mi mano.
-Si, es niño.
Miré al pobre animal con moñitos rosas y pensé que si seguía así iba a ser el primer perro travesti del planeta.
-Fabrizio.- Dije extendiendo la mano, en franca violación a la etiqueta, el hombre debe esperar que sea la mujer la autorice tocar su mano.
-Lissete. –Respondió ella.- Gracias por soportar a mi bebé.
-De nada.- Y la vi alejarse hacia una mesa donde la aguardaba un hombre como de unos 70 años, pelón, muy bien vestido y de aspecto distinguido.
Al poco rato, tuve necesidad de ir al baño, al pasar miré de reojo a Lissete y vi que el señor le tenía tomada la mano, el lenguaje corporal me decía que ese no era su papá. De regreso del baño, la miré descaradamente y sonreí, ella me hizo un gesto para que me acercara, me presentó a su acompañante:
-Él es Fabrizio.- Dijo dirigiéndose al viejito.- Él es mi esposo.-Me dijo a mi.
-Dr. Armando López de la Garza, cirujano plástico.- Me espetó al tiempo que me daba la mano.-Mucho gusto.
-Ingeniero Fabrizio el guajiro cubano.-Contesto
-¿Nos acompaña a una copa?.-Me invitó el doctor
-Con gusto.-Respondí.
A pesar de la insistencia del Doctor, pedí que me trajeran mi copa de vino blanco, ya saben por si acaso, no me fueran a drogar o algo así. Ellos estaban sentados uno frente a la otra y yo quedé entre ambos
Lissete se interesó en mi trabajo, yo en el de ella, me dijo que ella había sido corista en Las Vegas (Puta, pensé para mí), pero que ya tenía 28 años (No se lo creí) y una hija de 8 años, que era momento de dejar la farándula, sentar cabeza y constituir un hogar (Se lo creí menos todavía).
Por su parte el Doctor se extendió describiendo sus actividades, era especie de un hombre orquesta, impartía clases, trabajaba en un hospital (De los caros), tenía un consultorio en una elegante colonia del D.F. donde aplicaba tratamientos pequeños. También comenzó a hacer la historia de cómo había conocido a Lissete, él le había hecho los implantes del busto cuando ella estaba casada con el padre de su hija(ya sabía yo que ese tamaño no era natural), luego ella se divorció y se fue a Las Vegas, regresó y él le hizo la nariz (Ya estaba pensando que esa vieja era una bruja) comenzaron a frecuentarse y se casaron.
Sentí que algo se posaba en mi muslo derecho, busqué al perrito y lo vi educadamente sentado en una sillita que le habían traído ex profeso, miré encima de la mesa y faltaba una mano de Lissete, en ese momento me tocan el otro muslo y percibo que también faltaba una mano del Doctor. Aunque estoy lo suficientemente crecidito y corridito como para poder manejar una situación de esa índole debo reconocer que me sorprendieron.
-Vamos a nuestro departamento.-Invitó Lissete.-Es cerca, es un Pent House aquí en la Nápoles.
-No gracias.-Respondí y tomé un sorbo de vino, como si nada estuviera pasando.
-Insisto.-Ahora fue el Doctor mientras me apretaba el muslo.
¡Está loco este viejo! ¿Si le dije que no a la chica cómo espera que le diga que sí a él? Pensé.
-La verdad, me siento halagado, pero estoy con mis amigos.(Realmente me había olvidado de ellos y ellos de mí).-Les dije.- Otro día, tal vez.
-Cuando quieras.- Dijo el Doctor extendiéndome una tarjeta de presentación.- Nos llamas.
La idea de un ménage de trois no se me hacía muy atractiva. Regresé como mis amigos y seguimos tomando vino blanco.
Ayer amanecí con fiebre, ronchas por todo el cuerpo, vómitos y diarrea. Un dolor de cabeza asqueroso y la casa me daba vueltas. La cruda más mortífera de mi vida. Lógicamente le eché la culpa a la langosta y me tuve que presentar a trabajar porque tenía unos eventos improrrogables, pero necesitaba palillos para mantener abiertos los ojos.
Pasen un fin de semana SABROSON (No coman langosta ni tomen vino blanco)

miércoles, julio 21, 2004

CARAS

Un amigo me recomendó que cambiara la foto de mi blog por la que tenía antes, entonces se me ocurrió hacer algunas variaciones que someto a la consideración de ustedes y espero que voten por la que consideren mejor.
Aqui me tienen listo para el papel de Shrek.

Aqui de tanto pensar me crecio el cerebro.

En esta estoy enojado:

La foto con mayor puntuación será puesta en el blog, se aplican restricciones, no aplica con otras promociones.

martes, julio 20, 2004

JEFES (TERCERA PARTE) ELENA



Dios me libre de tener otro jefe mujer. Elena era el sobre nombre de mi tercer jefe, no porque fuera homosexual ni afeminado sino por su corta estatura, Elena provenía de la contracción de dos palabras: EL ENANO.
Él era de mi pueblo y técnicamente fue mi cuñado porque en los años mozos de la secundaria fui novio de su hermana. Nunca nos explicamos porque Elena era tan bajito, pues su familia era de estatura normal tirando a alta, tal vez algún gen recesivo le acortó las piernas, porque él sentado parecía de estatura normal, incluso detrás de su escritorio impresionaba, por su porte, tez bronceada y unos ojos azules que te miraban siempre como si fueras culpable de algún delito. Cuando se ponía de pie, apenas si su cabeza sobresalía del escritorio.
Elena me dio la oportunidad de sobresalir, de mostrar mis conocimientos y desarrollar cualidades administrativas. Él era el Director de una importante empresa comercializadora de materiales y me hizo Subdirector Técnico
Era una persona inteligente, emprendedora, tenaz, para él no había imposibles y mira que en Cuba todo es imposible. Él se entregaba a los proyectos en cuerpo y alma, conseguía materiales por todos los medios posibles e imposibles. La empresa tenía a su cargo una pequeña granja en la que se criaban diversos animales, caballos, vacas, cerdos, gallina, gallinas de guinea y patos. Allí se obtenía una buena cantidad de leche que servía para hacer unos quesos fabulosos que Elena utilizaba sabiamente para sobornar y poner de su lado a cuanto funcionario pudiera facilitar su trabajo. En Cuba el pez, aunque sea gordo, muere por la boca. Como allá escasea tanto el alimento un queso es un regalo del cielo.
En esa granja, bajo el aspecto de dar una “atención” a ciertos funcionarios nacionales o empresarios extranjeros, se celebraron increíbles bacanales, muchas de ellas las organicé yo, sobre todo cuando se trataba de empresarios extranjeros, yo elegía el menú, las bebidas, invitaba a algunas amigas guapas, casi todas trabajadoras del MICONS, quienes ante la posibilidad de codearse con extranjeros que podían significar una puerta de escape al exterior, comer y tomarse unas cuantas copas de bebida realmente buena, atendían muy cariñosamente a los visitantes. Allí se le presentaba a los extranjeros la imagen del paraíso que podía ser Cuba, lindas chicas, lechones asados a las brazas, cacería de gallinas de guinea (Que ellos creían salvajes), montar a caballo, etc. Trataba de que el ambiente fuera así campirano porque Elena no sabía usar los cubiertos correctamente, en ocasiones que fuimos a restaurantes, sobre todo en la Habana, yo tenía que indicarle discretamente qué cubierto usar.
Con tanto poder y para satisfacer su complejo de inferioridad producto de la estatura Elena tenía relaciones con cuanta mujer bonita, preferentemente alta, se le paraba delante.
En pocos años Elena llegó a ser el consentido de muchos funcionarios de alto rango y por tanto le dieron un importante puesto en una provincia aledaña. Me ofreció el puesto de Director de una empresa de proyectos, departamento y carro en esa provincia, él era “Dios”. En una comida a solas le pregunté:
-¿Tu sabes que yo me casé con una mexicana, y que quiero ir a México?.
-Sí, pero mira cuando tu regreses y te traigas a esa mexicana pa’ca...
-No, no hay regreso.-Le interrumpí –Esto ni mis padres lo saben, te lo digo porque eres un buen amigo y no quiero que mi decisión de quedarme fuera del país perjudique tu carrera política.
Yo sabía todo lo que estaba arriesgando pero no podía afectar a alguien que me había protegido siempre.
-Te lo agradezco mucho.-Fue su respuesta y no se volvió a hablar del tema.
Años más tarde desde México seguí el curso de su meteórica carrera hacia la cima y celbré cada uno de sus logros con él. Elena fue de los pocos compañeros de trabajo que desafió al régimen, visitaba a mis padres y preguntaba por mí.
Luego, como pasa en Cuba, hicieron un caso de la nada y lo sacrificaron en aras de demostrar lo transparente y honesto del gobierno, lo acusaron de desvío de recursos, de “dulce vida”(frase que define que vive mejor que el promedio), en fin lo hicieron puré, le “hicieron un número 8” como se dice por allá.
En mi primera visita a Cuba lo fui a ver, lo encontré avejentado, sentado en una mecedora en la sala de su casa, muy resentido contra la vida. Le llevé de regalo una botella de tequila, que se apuró a destapar y nos bebimos hasta el fondo, recordando viejos tiempos y heroicas hazañas.

lunes, julio 19, 2004

FIN DE SEMANA



¡A Dios gracias! ¡Hoy es lunes! La verdad que cuando uno está casado y con hijos los fines de semana son agotadores. A pesar de que el viernes fuimos a una cena, muy aburrida por cierto, era el cumpleaños de una amiga pero a nuestra edad no se festeja ¡Se conmemora!, tuvimos que levantarnos temprano el sábado porque los niños tenía que ir al ortodoncista, ya ven, ahora la gente tiene que ser perfecta, en mi niñez los padres sólo se preocupaban de que uno tuviera dientes, ahora tienen que tenerlos alineados y blancos. El caso es que estoy pensando seriamente en hacerme novio del ortodoncista ¡Si de todas formas lo mantengo!. Por cambiar unas tristes ligas cada mes me saca un chorro de lana.
Terminado el infierno dental comenzaron las peticiones ¿Acaso no saben que Santa Claus viene una vez al año?
-Papá, ya no me quedan los zapatos.-Me dice Renata.
-¡Que? ¿Te crece la pata todos los meses? ¡Voy a hacer como los chinos te voy a vendar los pies para que no te crezcan!
- A mi tampoco me quedan.- Refuerza Rodrigo.
- Mijo, si te sigue creciendo la pata ¡Vas a dormir parado! Ya pareces escuadra.
Sale Lorna al quite:
-Es normal, están creciendo ¿Por qué no vamos a San Mateo Atenco? Está cerca y puebleamos un poco.
Fuimos a San Mateo y salimos cada quien con dos pares de zapatos, la verdad los precios están muy buenos, nos comimos unas quesadillas y una barbacoa riquísimas.
En la noche fuimos al cine. El Hombre Araña 2 (Que asco de película).
A Rodrigo lo había invitado uno de sus primos a una convención de Comics en el Centro Reforma (No sé porque se llama así si está en la calle de Morelos)
-Papá ¿Me llevas mañana a la Convención de Comics? Es a las 10:30.
-¿Hora de nosotros (Somos muy puntuales) u hora de tu tía? -Pregunté.
-Hora de nosotros.-Contestó.- Pero vamos a entrar mi primo y yo solos.
En otras ocasiones yo lo había llevado a Convenciones de ese tipo y había entrado con él y sus amigos o primos, la verdad el ambiente es bonito y bastante sano. Llegamos a la hora indicada y a los cinco minutos llegó mi cuñada con su hijo. La fila era enorme y tuvimos que esperar más de una hora para que los niños entraran, pero el tiempo no se hizo largo porque muchos de los asistentes estaban disfrazados de sus personajes favoritos, así pudimos ver a un Hombre Araña (¿Otra vez?) con un traje que ya incluía los músculos de brazos y piernas, muchos Harry Potter, muchas niñas vestidas de caricaturas japonesas, una Mujer Maravilla no tan maravillosa, una odalisca a la que le brotaban, entre velos y gasas, unas lonjas descomunales y unos muslos celulíticos . ¡Toda una pasarela!
Dejé al Rodri y quedé en pasar por él a las tres de la tarde. Fui a la casa y me esperaban Lorna y Renata para ir al Sam’s, a comprar despensa. De allí fuimos a buscar a Rodrigo. Ahora habían cerrado las calles aledañas al centro Reforma y tuvimos que dar una vuelta enorme. Llegamos a casa y asé una carnes en el jardín. Después de la comida Lorna quería ir a casa de su mami. Me negué rotundamente a acompañarla al igual que Rodrigo.
Nosotros en cambio fuimos a comprar unos tapetes para el coche nuevo. Cuando regresó Lorna, Rodrigo propuso que viéramos una película pirata “La chica de al lado” Fuera de que está preciosa la niña y algunas escenas que dan risa lo demás es otra estúpida película gringa.
Ahora en mi oficina, estoy tranquilo, tomándome un cafecito y posteando. ¡Esto es vida!

viernes, julio 16, 2004

MI BODA



Leyendo las ondas de los preparativos de boda de Nancy Karina, no pude menos que recordar la mía.
Cuando les dije a mis padres que me iba a casar con mi amiga la mexicana, mi madre rompió en llanto,  y dio toda clases de argumentos en contra ¿Quien era aquella aventurera que venía a casarse con su hijito? Ni la conocía, ni sabía si venía de una familia decente, que si yo no había visto en las películas que todas las mexicanas son ficheras (Ella se quedó en las películas de los 50’s si ve las de ahora se opondría más), que si yo estaba seguro de estar enamorado de la mexicana, que si eso iba a durar “lo que un merengue en la puerta de una escuela”, que ella se oponía terminantemente. Llegó a decir que mejor me reconciliara con Roxana, mi anterior novia, a quien ella odiaba porque decía que era muy creída de sí misma. En el fondo,  ella sabía que mi matrimonio significaba un adiós.
Mi  padre, siempre ha sido un hombre de pocas palabras, sólo habla mucho con la ayuda de unas cuantas copitas y si está rodeado de amigos cercanos, pero ni era el momento ni la ocasión para ponerse unos alcoholes, entonces me llevó al confesionario familiar, un enorme guayabo plantado en medio del patio.
-¿Sabes lo que estas haciendo?-Preguntó.
-Perfectamente, ya soy bastante grandecito.-Contesté.
-¡Vas a matar a tu mamá!
-No, estoy seguro de que no se va a morir por esto.-Contesté.-Además ustedes tuvieron su oportunidad de vivir su vida como quisieron así que ahora me toca a mi.
Se encogió de hombros y allí terminó la platica.
Días después mi mamá había invitado a Roxana a cenar a la casa. La verdad Roxana era preciosa, por eso era tan creída de sí misma, hubo un tiempo que estuve loco por ella pero ella no lo estaba por mí, salíamos a todas partes, estábamos en todos los eventos y yo no cabía de orgullo cuando amigos y sobre todo las amigas (las cubanas son muy criticonas sobre todo cuando se trata del físico de una mujer) se acercaban a comentar la belleza de Roxana, de pronto, caí en cuenta de que ella disfrutaba el momento conmigo, le interesaba precisamente que estuviéramos en todas partes para ella ser la reina del lugar. Yo decidí no ser más parte del juego y terminé la relación, extirpándola como un cáncer que junto al tumor se va un pedazo de uno. Yo ya estaba curado. No era el momento de recorrer viejos caminos. Por lo que fui cortés con todos pero me fui de la mesa lo más pronto posible.
Ante el fracaso de la cena. Mi mamá me comunicó su decisión inapelable, de que ellos, mis padres no irían a mi boda. ¡Ni modo! ¡Si así lo habían determinado!
Me fui a la Habana, donde se iba a celebrar el evento. Llegó mi esposa, mis suegros, una cuñada, una amiga de mi esposa ¡En fin toda la raza! Cuando mis suegros preguntaron por mis padres, dije una mentira piadosa de que el transporte y el hospedaje en Cuba estaban muy difíciles y no había podido venir. No sé si lo creyeron, yo estaba muy dolido como para que mi actuación fuera convincente, pero se hicieron como si sí.
El día antes de la boda Lorna me dijo que su papá estaba muy enojado porque yo no había pedido su mano. Le dije que en Cuba la cosa era todo o nada que eso de ir pidiendo a la mujer parte por parte no me parecía correcto. Más o menos en esos términos se lo expliqué a mi suegro agregando que no era costumbre en mi país, o que por lo menos había caído en desuso desde antes de yo nacer. Me dijo que no había problemas. Creo que mentalmente realizó el cálculo de cuanto le había costado el viajecito como para rajarse en ese momento. Acordamos que la boda civil sería en Cuba y la religiosa en México, cosa que me pareció bien.
Llegó el día de la boda. Lorna se vistió en el hotel donde estaba hospedada con toda su tropa. Ella se vistió muy a la mexicana, con un vestido típico de Oaxaca, blanco bordado en tenues colores pastel, aretes y collares grandotes. Se veía hermosa tan alta y con aquel atuendo tan fuera de lo común, por lo menos en Cuba.
Yo me vestí en casa de una prima que vive en la Habana. Un traje azul claro, una camisa beige y corbata a juego, los únicos zapatos decentes que tenía eran beiges también. Un amigo, que iba a ser mi testigo, me dijo que los zapatos no quedaban, pero le dije que no tenía otros, entonces él me prestó los suyos que eran negros y se puso los míos.
-¡Al fin y al cabo tu eres el novio y te tienes que ver bien! ¡A mi que me critiquen si quieren! – Me dijo dándome una palmada en el hombro.
Los zapatos de él me quedaban un poco apretados pero me las arreglé para caminar lo más derecho posible.
Me acompañaron al Bufete Internacional,  mi prima y su hija, dos vecinas de ella, mi amigo y mi hermano el tercero que como estaba en la Habana, pasando el Servicio Militar,  no se enteró del veto impuesto.
El notario que nos casó era habanero y hablaba a la velocidad de la luz. Lorna me explicó que ella no entendió nada de lo que le dijeron pero cuando el hombre la miró como esperando una respuesta dijo que sí y ya está.
La ceremonia terminó, nos fuimos al hotel, brindamos con sidra rosa que llevaron desde México para la ocasión y aproveché para hacer una llamada a mis padres:
-Mami, ya me casé.
Silencio al otro lado de la linea.
-         ¿Mis suegros quieren conocerlos?
-         ¿Ellos están aquí?
-         Si, y vinieron desde México ¡Eh?- Le dije- Si los van a atender bien los llevo si no díganme y ya veré que invento.
-         Tráelos, aquí organizamos una reunión o algo, no te preocupes.
Esa noche fuimos a celebrar a la Bodeguita del Medio, allí disfrutamos de una deliciosa comida criolla y varios mojitos. A la una de la mañana tomamos el autobús a Camagüey, el tiempo de traslado era de 8 horas por lo que nuestra primera noche, la noche de bodas la pasamos en un camión, rodeados de gente dormida,  entre ronquidos y el estruendoso rugido del motor de la “Guagua”.
Llegamos en la mañana a casa de mis padres, Lorna y yo nos fuimos a un hotel muy bonito que tiene el pueblo y mis suegros y demás fueron alojados en dormitorios de la amplia casa de mis padres. Esa noche se hizo una reunión con amigos de la familia y algunos de los míos en el jardín de la casa, corrió el tequila y la cerveza, se limaron asperezas. Mis padres y mis suegros se llevaron bien desde el primer momento, fue amor a primera vista.
Laboda por la iglesia que se iba a llevar a cabo en México, todavía está en lista de espera. En mis primeros meses de estancia en este país, Lorna y yo planeamos la boda, de forma sencilla para cumplir con Dios. Mis suegros querían una boda “intima” de 400 invitados con víbora de la mar incluida, nosotros nos opusimos y por una razón u otra la hemos ido aplazando.
Cualquier día de estos, si encontramos un cura que nos case de mezclilla, con Rodrigo de fotógrafo y Renata llevando en sus manos la bolsa de su mamá, nos casamos para no vivir en “pecado mortal”.
Pasen un fin de semana SABROSON. 
 

miércoles, julio 14, 2004

LA MUERTERA



El otro día al cruzar la calle casi se tropieza conmigo una hermosa mujer, impecablemente vestida con una bata blanca.
-Esa doctora ¡Que me atienda!.-Le comenté a un amigo que me acompañaba.
-Mejor que no, porque es muertera.
-¿Muertera? -Pregunté sorprendido.
Ese es el término que usamos en lenguaje coloquial para identificar a los médicos forenses. Nuestras oficinas están ubicadas al lado de un predio que usan los peritos, entre ellos los médicos forenses, como estacionamiento. Desde mi ventana he visto, en repetidas ocasiones, cómo lavan las ambulancias que transportan los cadáveres (siempre me he preguntado por qué usan ambulancias si ya los que vienen ahí no tienen apuro de ningún tipo). El agua que escurre de las ambulancias va a parar a las raíces de un frondoso árbol de aguacate, que dicho sea de paso, da unos aguacates riquísimos.
Pero volviendo al asunto de la atractiva muertera. Me costaba trabajo creer que una mujer, tan bien arreglada y de aspecto delicado, tal vez después de haber preparado un suculento desayuno para su familia y haberse despedido con un beso de sus pequeños hijos al dejarlos en la escuela, se pusiera unos guantes de látex y se dedicara a juntar los pedacitos que quedaron de un atropellado. Que tuviera que cubrir sus bonitos y pintados labios con un tapabocas y revisar un putrefacto, de esos que se encuentran flotando en los canales de Xochimilco o Tlahuac.
Me vinieron a la mente las amarillistas fotografías de los periódicos que siempre tienen los boleros a mano, “La Prensa” y “El Metro”, esas fotos me han dado ganas de vomitar al enfocar detalladamente los charcos de sangre y los orificios de bala que presentan algunos cuerpos.
Debe ser difícil saber que las manos que te acarician, estuvieron tocando muertos horas antes. Debe ser probable que entre la fragancia del perfume recién puesto para una noche romántica se perciba el olor a la carne descompuesta.
Voltee mi cabeza y vi cómo se alejaba la muertera, bañada por el sol de la mañana, con paso seguro, elegante, balanceando rítmicamente sus caderas y de mi pecho salió la exclamación que se hace en mi tierra cuando los supersticiosos pretenden romper la maldición que dicen cae sobre una persona que escuchó el desagradable graznido de una lechuza:
-¡SOLAVAYA!

martes, julio 13, 2004

ADIÓS A LENIN.



Anoche fui a ver la tan comentada película alemana y quedé verdaderamente prendado de ella, no sé si fue la identificación que logré con el joven protagonista, o tal vez que situaciones muy similares encontré a lo largo de mi vida en Cuba.
La anécdota es simple: en octubre de 1989 una férrea activista del bloque de la Alemania socialista cae en estado de coma. Meses después despierta súbitamente ante el asombro de Alex su veinteañero hijo, quien además recibe el parte médico de que una fuerte impresión puede matarla.
Mantener tranquila a su convaleciente madre no exigiría ningún problema de no ser porque durante su estado vegetativo cayó el muro de Berlín, Alemania se reunificó y el capitalismo resultó triunfador. Para una vehemente e idealista militante como ella, esa noticia no solamente significaría un cambio en la política germana, sino una pérdida de los valores en que creyó gran parte de su vida, por lo que Alex buscará en todo momento evitarle tal decepción. ¿Cómo habrá de lograrlo? Simple, o tal vez no tanto: construyendo para su madre un mundo ideal... aunque éste mida aproximadamente 70 metros cuadrados, justo los límites de su pequeño departamento.
Para mí hubo escenas que realmente despertaron recuerdos de una infancia donde había que ser pionero a la fuerza y ponerse una pañoleta al cuello además de participar en actividades “culturales” donde siempre se entonaban cantos ensalzando al régimen comunista ¿Cuántas maestras tuve que,como la protagonista, disfrazaron sus frustraciones siendo más comunistas que nadie y participando ciegamente en cuanta tarea pedía el gobierno?
Conocí a muchas familias que sufrieron del acoso del régimen porque unos de sus miembros había “desertado” y “traicionado a la patria”, por el simple hecho de querer vivir de manera diferente, en un país capitalista. Mis padres por ejemplo, cuando yo decidí quedarme en México.
La escena donde los jóvenes trataron de cambiar el dinero que su madre había guardado celosamente tampoco me fue ajena, cuando en Cuba cambiaron la moneda sólo permitieron cambiar el equivalente a cinco mil dólares por persona adulta, mi abuelo en su desesperación envió a amigos, vecinos y parientes, una vez terminadas las opciones quemó en el patio de la casa el equivalente a 21 mil dólares. ¿Por qué no lo tenía en el Banco? En un país comunista el dinero que tienes en el banco no es tuyo, si vas a abandonar el país tienes que reponer el dinero que sacaste de tu cuenta durante los cinco años anteriores.
La situación de tener que esperar años a que te asignen el derecho a comprar un auto, sin posibilidad de elegir modelo o color, escapa para los espectadores que siempre han vivido en un país capitalista.
Se muestra también lo fácil que es para los jóvenes, sedientos de nuevas posibilidades, adaptarse a las circunstancias. La reticencia de los viejos ante los cambios. Es difícil ver como se desmorona todo aquello por lo cual luchaste, lo que creíste y por lo que hiciste montones de sacrificios.
Yo vi mucho más que una magnífica comedia melodramática, que el amor incondicional de un hijo por su madre, que la derrota del comunismo frente al capitalismo, vi en ella un retazo de mi vida.

lunes, julio 12, 2004

CHEVY 2004, LA ODISEA DEL DESPACIO.



La serie de jefes voy a continuarla después. Hace tres semanas platicábamos Lorna y yo que nuestro coche modelo 99 ya necesitaba sustitución. Los coches después de los tres primeros años comienzan a dar lata y hasta hace unos años salía más barato cambiarlos por el modelo del año que comenzar a cambiar llantas, amortiguadores, batería, etc. Es igual que las mujeres pero en esos casos la sustitución sale muy cara, porque te dejan en la calle con el divorcio.
El caso es que comencé a promover mi coche, los autos usados se han devaluado tanto que ahora vale la mitad de lo que costó y un amigo de mi hermana se interesó por el coche, por lo que decidí comenzar a buscar otro. Lorna quería uno pequeño que cupiera donde quiera, sé que esto parece albur, y que gastara poca gasolina. El chevy, estaba a 18 meses sin intereses y me pareció una buena opción sobre todo el Monza que aunque chiquitito no está tan degradante, por lo menos parece un auto. Me dieron una cotización en la agencia, un plan de pagos así como el listado de los documentos para el crédito. Al llegar a mi trabajo me di cuenta de que por todas partes estaban pegados letreros de que se podían comprar autos a través de un convenio de AUTOFIN con el ISSSTE, nada más por probar llamé y vino a mi oficina una vendedora que me atendió muy bien y me ofreció el mismo modelo de coche, sin intereses pero en vez de a 18 meses a 30. Las mensualidades quedaban muy cómodas, me las iban a descontar por nómina, así que acepté. Llené unos formatos y luego di opciones para el color del auto, en primer lugar plata, en segundo lugar capuchino frapé (Que puto se oye el color) y en tercero arena.
Al día siguiente me llamó una chica de AUTOFIN, muy amable y me dice que debo depositar la mitad del enganche para ellos apartar el carro. Así lo hice y le envié por fax la ficha de depósito. Dos días después me llama para decirme:
-¿Qué cree señor? ¡No tenemos ese modelo de coche, le gustaría un chevy de cinco puertas?
-¿Ese parece un huevo con ruedas? Definitivamente no-Le contesto- Pero no hay bronca, me devuelve mi lana y yo me voy a una agencia donde si lo tengan.
-Mire, deme una oportunidad yo lo voy a buscar personalmente – Me dice – Mañana le hablo para darle razones.
-Si, le doy la oportunidad, pero entienda que no me va a hacer ningún favor si usted no está allí para buscar los autos de los clientes entonces ¿Quien lo hace?- Pregunto.
-Si, tiene razón.- Me contesta con una risita nerviosa, así como de sorprendida infraganti- ¿Le hablo mañana?
-De acuerdo- Y cuelgo el teléfono.
Al dia siguiente no me habló y al otro le hablé a ella.
-Oiga, sabe qué no me habló, por lo tanto entiendo que no consiguió el coche ¿No es así?
-No, no lo conseguí.-Contestó- Voy a hablar con mi jefa para tramitar la devolución del dinero.
-O.K.
Al día siguiente me habla.
-¿Qué cree?
-¡Ya estoy dispuesto a creer lo que quiera! ¿Que pasó?-Pregunté.
-¡Conseguimos su coche! ¿Pero es arena? ¿No importa?
-No era mi color favorito pero bueno, a mí me interesa que me lleve y me traiga.-Le contesto- ¿Cuándo me lo entregan?
-Ahora voy a hacer su contrato, en cuanto esté le aviso para que venga a firmarlo y tres días hábiles después se lo entregamos.
-De acuerdo.
Al día siguiente me habla:
-¿Qué cree? -¡Conseguimos su coche! ¿Pero es arena? ¿No importa?
-Eso me lo dijo ayer.-Le contesto.
-Ah ¿Si?
-Si y me dijo que me iba avisar para firmar el contrato.
-Yo le llamo.-Prometió.
Al siguiente día, me vuelve a llamar:
-Mañana ya tengo su contrato, pero además de venir usted tiene que venir su esposa.
-¿Por qué?-Pregunto.
-Porque ella aparece en su solicitud.
-Por supuesto, nunca la he negado ¿Pero que tiene que ver en este arroz con mangos?
-Es que ella es obligada solidaria.-Me explica.
-OK, nada más le advierto que yo leo hasta las letritas más chiquitas de los contratos porque precisamente trabajo en eso. Por otra parte mañana no puede ir mi esposa porque tiene un compromiso. Entonces será hasta el lunes.
-No hay problema.-Contestó.- El lunes a partir de las nueve estamos aquí.
Así quedamos. Hoy saqué a empujones a Lorna de la cama, la hice que se bañara y enchinara las pestañas y a las nueve estábamos para la firma del maldito contrato.Pues nos encontramos que no abren hasta las ¡Diez!
Regresé a Lorna a la casa y pasaditas las diez, aquí nadie llega puntual a su trabajo, llamé a la chica:
-Oiga fíjese que estuvimos a las nueve pero no podíamos esperar hasta las diez.
-¡Hay perdón! Es que me confundí con el horario del sábado, que si entramos a las nueve. Una disculpa.
-La disculpa no me regresa mi tiempo ni las molestias que me tomé pero dígame ¿No puedo mandar por los papeles se los firmo y punto?.
-No es que como son documentos muy delicados, los tienen que firmar en presencia nuestra.
Hasta ahí llegó mi paciencia.
-¡Mire, tienen pésimo servicio!. ¡Yo pensé que sólo en el gobierno se daban estas cosas, pero veo que en iniciativa privada es igual!. ¡Después, nos quejamos de la inseguridad y salimos como borregos vestidos de blanco a quejarnos! ¡Todo esta mal porque nadie hace bien su trabajo! ¡Devuélvanme mi dinero!
-Hacemos una cosa.-Me dice.- Yo le mando una persona con los documentos para que los firme su esposa y usted. Los mando a su domicilio, a su oficina, donde guste.
-Esto es el colmo. ¿Eso no pudo habérmelo dicho el viernes y haberme mandado los documentos desde entonces? ¡Devuélvanme mi dinero!
-Es que no estaba autorizada para hacerlo.-Explicó.
-¿Y ahora sí? ¡Devuélvanme mi dinero!.-Continué con mi berrinche. Y colgué el teléfono.
Diez minutos después me anunció mi secretaria a un mensajero que traía unos documentos para mi firma. Hice pasar al chavo, que me miró como si yo fuera el monstruo de la laguna verde y permaneció de pie mientras yo leía y releía el contrato que después firmé.
-¿Su esposa estará en su casa para llevarlos de una vez?- Preguntó el chavo.
-Si, si está.
Cuando se retiró, me quedé pensando que yo nunca he tenido mucho dinero pero..¡Que difícil es ser jodido y tener que depender de un crédito!

viernes, julio 09, 2004

JEFES (SEGUNDA PARTE) PACO



Mi segundo jefe fue Paco, un Ingeniero Civil, gordo, mantecoso, escurría sudor y grasa todo el santo día, su cabello rizado y abundante siempre lo tenía pegado al cráneo, como si se lo hubiera acabado de mojar pero lo que mantenía su cabello con ese aspecto era la grasa y el sudor que salían de su frente. Cuando se paraba frente a alguien había que taparse la nariz porque tenía un olor ácido y picante a la vez que daban deseos de estornudar, también uno tenía que buscar la posición adecuada por si saltaba alguno de los botones de su camisa por entre los cuales pujaba por salir su inmensa barriga.
Paco a pesar de su desagradable aspecto, fue siempre cortés conmigo, tal vez porque éramos del mismo pueblo y yo estudié con su hermano en la secundaria. Me alentó, me dio los proyectos más difíciles, aquellos que imponían un reto, pronto comenzaron a llamarme de otros departamentos y a solicitar mi opinión. Incluso fui nombrado por la Unión Nacional de Arquitectos e Ingenieros de la Cuba, presidente de la comisión de Estructuras. Me asignó un proyecto para realizar unas escuelas en Angola, el arquitecto que tenía a cargo el proyecto era una gente joven y entusiasta, trabajamos muchas horas, discutimos muchas probabilidades, dimos soluciones y variantes, logramos todo un abanico de opciones. Paco me prometió que yo iría a Angola a presentar el proyecto y que de regreso estaría una semana en Alemania, en la comunista, pero yo tenía la oscura y secreta esperanza de saltar el muro de Berlín, o lanzarme por el ducto de la basura del primer aeropuerto que pisara que fuera de un país capitalista. ¡Había posibilidades de que se hiciera escale n Montreal o en Barajas, España!
Comenzaron los preparativos para el viaje, me pusieron vacunas contra todo, que si la del paludismo, que la de la fiebre amarilla (en la espalda), la viruela, la tuberculosis, el cólera, etc. Me desparasitaron y prepararon para aguantar las condiciones adversas de higiene de ese país africano.
Unos días antes del viaje Paco me comunicó que yo no iría, que se había decidido que no fuera el Ingeniero Civil, sólo el Arquitecto a discutir el Proyecto. Le creí, Paco siempre me había apoyado. Días después me enteré que Rey, otro ingeniero iría a Angola, le pregunté a Paco al respecto y me dijo que Rey iba a concluir ciertos trabajos que habían quedado pendientes en Angola porque el había estado allí todo un año y había regresado hacía poco tiempo. ¡Volví a creerle! Paralelamente me asignó un complicado proyecto de unos laboratorios de Biotecnología.
Un mes más tarde regresaron de Angola, las noticias no eran buenas, el gobierno angolano no había aceptado el proyecto, tenían dudas acerca de los beneficios de su adquisición, se programó un viaje a la Habana para discutir esta vez en suelo cubano y ante una comisión de técnicos cubanos y angolanos el proyecto. Paco, el arquitecto y yo fuimos a defender nuestro trabajo, hicieron muchos cuestionamientos casi todos respecto a la estructura y los respondí correctamente. ¡El proyecto fue aceptado! El Director de la comisión cubana encargado de la negociación se acercó a nosotros cuando terminó la exposición y con esa franqueza e imprudencia que nos caracteriza a los cubanos le dijo a Paco, señalándome:
-¡Tenias que haber mandado a este muchacho a Angola y no al que mandaste que no sabía nada! Nos hubiéramos ahorrado todo esto.
La verdad me pegó como una cubetada de agua helada. No dije nada. En el estacionamiento, enrollé los planos que llevaba y se los entregué a Paco diciéndole:
-¡Te los puedes meter por el culo! ¡Renuncio!.- Le di la espalda y caminé deprisa para poder sacar toda mi rabia, mientras escuchaba a Paco gritar:
-¡Por Ley te puedo retener tres meses!
-Haz lo que quieras pero yo me voy.
Pasados los tres meses, me fui, a una empresa comercializadora de materiales de construcción, con un puesto más alto, incluso que el de Paco, con carro y chofer a mi disposición, todo un superprivilegio en Cuba. Y lo mejor de todo ahora Paco, tenía que venir a pedirme que se surtieran los materiales necesarios para el desarrollo de los proyectos, hasta el más pequeño papelito lo tenía que recibir de mí. En Cuba no hay tiendas donde comprar esas cosas.
La venganza es dulce, muy dulce...

jueves, julio 08, 2004

JEFES (PRIMERA PARTE) LA DAMA DE HIERRO



Hay de jefes a jefes y hoy precisamente comencé a recordar a todos mis jefes, los que he tenido a lo largo de mis 23 años de vida ( Laboral por supuesto).
Mi primer trabajo fue en una empresa de proyectos en Cuba, allí me enfrenté con la dura realidad de tener una jefa, las mujeres son implacables como jefes. La Dama de Hierro, así le decían a mi jefa de entonces, una mujer, rubia, refinada, de aspecto frágil, con una sonrisa siempre vagando por sus finos labios, pero exigente, caprichosa y arbitraria como no tienen idea. A mi me hizo la vida de cuadritos, decía que yo platicaba mucho y que entretenía a los demás, cosa que era cierta pero mi productividad era de tres veces la esperada por ello recibía un salario que triplicaba el del contrato, así que como trabajador no debí ser tan malo. Mi escritorio estaba en un rincón y ella me cambió al centro de la sala de proyectos, para tenerme a la vista todo el tiempo, mandó que quitaran la extensión telefónica que me correspondía y vigilaba todos mis movimientos.
Claro que yo realicé actos de venganza, un día le pusimos entre un compañero de trabajo y yo, una plasta de caca de plástico detrás de su escritorio, incluso pusimos papeles de baño pintados con crayola para aparentar que estaban usados. Cuando ella llegó a su cubiculo por poco se desmaya, la vi tan pálida y con la cara tan crispada que temí le fuera a dar un ataque cardíaco, salió corriendo rumbo a la oficina del Director y nosotros quitamos todo el montaje en segundos. Cuando ella regresó con el Director llorando y temblorosa de coraje. ¡No había nada! ¡Quedó como loca!.
La Dama de Hierro aprovechó el incidente para solicitar se pusieran vidrios a su cubículo y así evitar la entrada de la plebe inmunda de la que yo formaba parte, de esta forma le quedó una pecera transparente que mantenía a puertas cerradas, aún bajo el asfixiante calor cubano. Una noche cuando todos se habían ido, Rafael, Eddy y yo pintamos con plumones de gasolina algas marinas, rocas, peces y hasta una voluptuosa sirena sobre los vidrios. ¡El espectáculo era maravilloso! Al siguiente día fuimos citados todos a una junta con el Director quien nos pidió una tregua porque la Dama de Hierro se iría a Nicaragua a cumplir una misión, allí realizarían proyectos de escuelas para ese país, fue en la época del gobierno de Daniel Ortega.
Después nos llegaron rumores de que la Dama se había enredado con el Ministro de Educación de ese hermano país, estrechando con ellos los lazos de amistad con Cuba y pocos meses después fue regresada a la Isla, con la humillación de haber sido sorprendida con el susodicho cogiendo sobre el escritorio de su oficina, por lo que la removieron de su cargo y la arrinconaron donde no molestara.
La venganza es un plato que se degusta frío, este todavía lo saboreo.

miércoles, julio 07, 2004

G Mail



En muchos de los blogs que a diario leo, me encuentro que todo el mundo busca con insistencia el punto G de la Internet, el famoso G mail de un giga, el correo que hace disfrutar de intensos orgasmos virtuales a quienes lo poeen. Perdonen mi ignorancia pero ... ¿Para qué necesitan tanto espacio? ¿Para almacenar los montones de mensajes mensos que te llegan a diario? Porque la verdad que de 10 mensajes 11 son porquerías, eso de que demuestra que eres mi amigo mandándole este mensaje a tus amigos y si realmente eres mi amigo devuélvelo al amigo que amigablemente te lo envió. O las famosas cadenas milagrosas, o chistes que algunos de ellos efectivamente son buenos pero te llegan a veces por cuadriplicado porque los amigos de tus amigos son tus amigos.
Después que uno lee un mensaje ¿Es necesario guardarlo por los siglos de los siglos? ¿No es más fácil borrarlos y punto? ¿O les pasa como con el closet? Que la mayoría de la gente mete ropa y más ropa que no usa y los tienen llenos a reventar. Yo no tengo problemas con el closet, ni estoy adentro ni estoy afuera, sino todo lo contrario. No , en serio, realmente la ropa que no uso ¡Fuera!.
Volviendo al tema de los G mail, he visto en algunos blogs que festejan como si se hubieran sacado la lotería cuando al fin obtienen la mencionada cuenta. En otros realizan comentarios que no vienen al caso pero dicen estar dispuestos a “cooperar” con tal de obtener la cuenta y a su vez le contestan que la “cooperación” tendrá que ser de índole sexual, en broma por supuesto.
En fin, si alguien sabe de las propiedades afrodisíacas de este maravilloso, raro y exclusivo correo, explíquenselas a este guajiro por favor.

lunes, julio 05, 2004

NOCHE DE COPAS.



El miércoles me fui de pedo. La verdad me hacía falta, he estado muy presionado y han sucedido muchas cosas, sobre todo en el trabajo, que me han tenido al borde de un infarto y con eso de que el alcohol es un vaso dilatador probado, pues qué mejor remedio que ese para evitar cualquier complicación cardiaca. Bien dicen los mexicanos ¡Para todo mal mezcal y para todo bien también! Aunque no tomamos mezcal precisamente.
Fuimos otro director de aquí de mi trabajo y yo con dos viejas amigas y conste que lo de viejas no es por la antigüedad de haberlas conocido sino porque ambas pasan de los cincuenta, ¿Sin cuenta?, si tal vez ya la perdieron. Pero son a toda madre, ya a esa edad ¡Qué les queda! Si se ponen mamonas con lo rucas que están, ni quien las pele. Realmente ellas trabajan en una dependencia que supervisa el trabajo nuestro, así que aunque de cuates y buena onda, se trataba de quedar bien.
Nos citamos y situamos en una cantina de la calle Cuauhtémoc y allí sin “hablar de mujeres y traiciones” se fueron terminando las botellas. ¡Condenadas viejas como chupan! De tres a seis de la tarde ya habían caído dos botellas de absolut. A mí el vodka no me gusta mucho desde una vez que Héctor, un compañero de la universidad y yo fuimos a la casa de Victoria Vlasova, nuestra profesora de ruso y ella para prepararnos para el examen del dia siguiente, sacó un botella de vodka de 70 grados, aquello era más fuerte que el alcohol de farmacia. Para qué decirles de la guarapeta que nos acomodamos, la rusa acabó por decirnos qué debíamos poner en cada pregunta y al día siguiente teníamos un dolor de cabeza horrible.
Volviendo al tema, como los demás querían vodka por aquello de que no se siente el olor, cuestión que no está científicamente probada, tuve que acceder porque no iba a ser el único payaso que tomaba ron. El vodka con agua quina sabe a madres pero yo quería algo que atarantara no que supiera bien. El caso es que tras los cacahuates de inicio, vino un jugo de carne delicioso, después unas setas al ajillo y por último unas carnitas surtiditas, ya saben maciza, buche y nana.. Aquí me detengo porque se me hizo agua la boca, voy a almorzar y luego sigo.
Terminada la segunda botella, una de nuestras amigas propuso seguirla en su casa que realmente estaba muy cerca de allí, la otra se despidió con el pretexto de que tenía que atender a su marido. Llegamos al departamento, que dicho sea de paso es bellísimo y reúne una gran colección de antigüedades, allí se encontraba una amiga que vive con ella. No había que ser muy perspicaz para darse cuanta que realmente ellas eran pareja. Su amiga nos saludó un poco fríamente, con una cortesía forzada que daba a entender que a todas luces no éramos bienvenidos. Mi compañero de trabajo se puso rígido, fuera de contexto y completamente sacado de onda. Nuestra amiga, la dueña de la casa, puso cara de culpable y su expresión era la de perdóname la vida. Saludé a su amiga de beso, como si la conociera de toda la vida y le dije:
-Yo tengo la culpa de esta invasión a tu intimidad. Yo le pedí a mi amiga que me mostrara sus antigüedades. Pero ahora que las veo, estoy seguro de que la selección fue tuya, porque veo que eres una gente sensible (Dios mío lo que hace el vodka)
-Realmente fui yo quien las eligió.-Me contestó.-Yo estudié historia del arte. Y tengo muchos amigos en el negocio de las antigüedades, de hecho me dan muy buenos precios.
Y mientras ella me enseñaba y explicaba las antigüedades y el origen de cada cajita o lamparita, mi amiga sacaba otra botella de absolut, para no mezclar, y servía las copas, ya todos más relajados llevamos la plática por los caminos del arte, mientras me mostraba cuadros que cualquiera de mis hijos hubiera pintado mejor.
Ella me mostró un cuadro que parecía como unas papas a la francesa salpicadas de salsa de tomate.
¿Qué crees que signifique?.-Me preguntó.
Yo de pintura sé lo que Mozart de bailar mambo, por lo que en lugar de decirle que me parecía una excelente propaganda de las papas de McDonald’s, le solté un rollo de que representaban la unión de la fuerzas y que las manchas rojas eran la sangre, etc. Creo que la explicación le pareció bastante plausible.
Como a la una de la mañana llegó el momento de la retirada. Ya en el coche mi amigo me preguntó:
-¿Tu sabías que nuestra amiga era lesbiana?
-Yo lo sospechaba.
-¿Y por qué no me dijiste?
-Porque esa no es mi bronca.-Contesté.-¿Te molestó la situación? ¿Verdad?
-Al principio sí ¿A ti no?
-Para nada. Creo que ya estamos lo bastante creciditos como para que algo nos asombre ¿No?.
No me respondió, de hecho no habló en todo el camino.
P.D. Al día siguiente amanecí sin dolor de cabeza. ¿Sería porque me tomé unas aspirinas antes de dormirme?


jueves, julio 01, 2004

HABLADURÍAS




Mientras más hablen de uno ¡Mejor! Dicen que cuando los perros ladran es que uno va pasando. Por otra parte el chaparro de Napoleón Bonaparte decía, supongo que en francés, que “Si no quieres que hablen de ti serás más insignificante que una mosca”. Cuando era adolescente, mis amigos se acercaban y me decían:
-¿Sabes que dicen de ti?
-¿Esa persona me va a dar de comer? ¿Me va a vestir? ¿Me va a dar un lugar donde vivir?- Preguntaba.
-¡No!
-Pues, entonces ¿Con qué derecho hablan? No me preocupa lo que digan, ni bueno ni malo.
Con el tiempo, los chismosos se alejaron.
En el trabajo de igual forma he impuesto una disciplina respecto al chisme bastante sana, cuando alguna persona viene a decirme que fulana anda con mengano yo le digo:
-No me interesa la vida privada de nadie. Me interesa que en el ámbito laboral responda como debe ser o como se diría en mi tierra “Cada quien hace de su culo un tambor y se lo da a tocar a quien le da la gana”, creo que en la versión mexicana de este dicho interviene un papalote.
Cuando una secretaria ha venido a hablar mal de otra, cosa frecuente entre mujeres, simplemente, llamo a la otra y delante de mí que aclaren sus diferencias. Eso ha evitado que se acerquen a hablar mal de otra persona si no tienen fundamentos para hacerlo o si no son capaces de sostenerlo en su cara.
Eso ha mejorado mucho el ambiente laboral de mi dirección, somos un grupo unido (U nido de víboras), no realmente es un buen grupo de trabajo, chambeadores y discretos.
A los únicos chismecitos que le entro son a los de mi amiga Nancy Karina.Un abrazo para todos y que pasen un fin de semana SABROSON porque este cubano mañana no viene a trabajar porque tiene un problema Religioso sexual o lo que es lo mismo porque no me sale de mis Santos huevos.