LLEGÓ EL MOMENTO DEL ADIOS.
Llegó el momento en que mis huéspedes cubanos tuvieron que regresar a la isla, desde el sábado comenzaron los angustiantes preparativos de todos los que son de allá o tienen familiares ¿Cómo llevar más cosas en menos espacio y con menos peso?, estuvimos quitando envolturas de todo, hasta los cartoncitos donde ponen el precio deben quitarse de la ropa, primero para que parezca usada y así burlar la aduana, segundo porque esos cartoncitos todos reunidos pesan y sólo está permitido pasar 30 kilos en el equipaje documentado y 10 kilos en el de mano (Que también lo pesan) y el sobrepeso lo debes pagar a 5:50 dólares el kilo ¡Carísimo!.
Las leyes de Aduanas en Cuba son muy estrictas y el personal incorruptible, por lo menos en mi experiencia personal y está terminantemente prohibido introducir al país por razones muy argumentadas pero poco fundadas, artículos eléctricos que tengan resistencias (Planchas, regaderas eléctricas, ollas eléctricas, hornos, etc) Tampoco se pueden introducir al país por razones de seguridad nacional teléfonos inalámbricos, creo que piensan que pueden interceptar las ondas especiales de la policia, videocaseteras y aparatos de DVD también están prohibidos porque entretienen a la gente cuando está hablando el barbón. En la Aduana de Cuba, a pesar el bloqueo económico, tiene detectores sofisticados que fotografían prácticamente el contenido de las maletas, así pueden detectar si se introduce al país una ilegal videocasetera. La maletas que contienen cosas prohibidas son marcadas antes de que se le entregue al dueño y cuando uno intenta salir de la aduana lo retienen y obligan a pasar a una mesa donde un militar revisa la maleta y decomisa el aparto en cuestión. ¡Sencillito!
A los cubanos que salen del país a cuestiones de trabajo se les está permitido pasar algunos aparatos eléctricos pagando impuestos con moneda nacional ¿Pueden creer esto? Los cubanos que vienen de visita al extranjero tienen que pagar sus impuestos en dólares.
A mis papás se les descompuso la televisión y me dijeron que costaba tan caro repararla como comprar otra nueva, eso es entendible teniendo en cuenta la naturaleza desechable de los aparatos hoy en día. La cuestión era quelas teles que venden en Cuba son chinas (Marca Panda) ensambladas allá y con un nulo control de calidad, además de que una de 21 pulgadas cuesta alrededor de los 400 dólares. Aprovechando que mis amigos podía pasar la tele compré una Sony para mis padres y me comprometí con ellos a pagar el sobrepeso, así y todo me salía como 50 dólares más barata y tenían una tele de calidad, que ha propósito no sé de que les va a servir porque allá es más el tiempo que están sin energía eléctrica que el que tienen.
El caso es que comenzamos a hacer maletas, yo le ayudaba a mis amigos. Esta labor es sólo para cubanos. Lorna se fue a leer un libro lejos de nuestro escándalo.
Mi amiga se quería llevar un teléfono inalámbrico y desde días antes nos pusimos a pensar la manera de pasarlo sin que fuera detectado, después de hacer algunas pruebas en aparato revisor que está en la entrada de mi trabajo que es muy parecido al que está en los aeropuertos y supusimos que similar al de la aduna nos dimos cuenta de que si envolvíamos el teléfono en papel de aluminio y lo metíamos en una olla metálica de esas esmaltadas, no se veía nada más que la olla. Luego estuvimos pesando ropas y zapatos para que ellos se llevara puestas las más pesadas, además cada uno tenía que ponerse la camisa o la blusa con una playera debajo y llevar el sweter en la mano. También pusimos una producción de discos piratas en la casa, ellos se pusieron a quemar los discos que tengo y con la cámara digital sacábamos las fotos de la carátulas y las imprimíamos.¡Toda una industria!
Su vuelo salía el domingo a las 8:30 a.m., por lo que con la onda de los atentados terroristas y Bin Laden hay que llegar con tres horas de anticipación para que te revisen hasta los zapatos, ya viajar en avión resulta incómodo, esto significaba que había que estar en el aeropuerto a las 5:30 de la mañana, por lo que tenía que levantarme a las 5:00 quitarme con los dedos las lagañas, ponerme un pants y una gorra estilo Adal Mamones para tapar el desgreñamiento matinal y llevar a mis amigos al aeropuerto. Por suerte la noche antes se nos ocurrió llamar a Cubana de aviación y allí nos informaron que el vuelo se había cambiado de horario para as 11:30 a.m. ¡Eso me dejaba unas horas más de sueño!
El domingo, cargamos todo en la camioneta y salimos con tiempo porque iba a ser la marcha del peje y no fuéramos a encontrar mucho tráfico, por suerte no fue así. Llegamos al aeropuerto, mis amigos y yo nos bajamos en la entrada de la aerolínea y Lorna subió la camioneta al estacionamiento que debe se uno de los mas caros del mundo, casi cinco dólares la hora.
Al llegar a la sala donde está Cubana encontramos que había un mundo de gente, tirados en el piso, dormidos contra las columnas y algunos más ingeniosos se acomodaron encima del aparato que envuelve con plástico las maletas. ¡No les habían avisado del cambio de horario del vuelo!.
Con este relajo fuimos casi de los últimos, lo que nos permitió observar la fauna que componía la fila. La mayor parte de los pasajeros eran estudiantes mexicanos que iban a comenzar el curso escolar en Cuba el próximo primero de septiembre, ellos llevaban enormes maletas supongo que ya se habían dado cuenta de que allá escasean muchas cosas y por otra parte es posible que ya tuvieran relaciones con cubanos y les llevaran regalos. Otra parte eran cubanos de esos que antes ejercían la prostitución y que algun mexicano incauto sacó de la isla, jineteras y jineteros, estos no iban vestidos iban disfrazados con los atuendos más extravagantes e inapropiados que se pueda uno imaginar. Llamaba la atención una paisana alta, rubia con una cintura espectacular, la chica sabía lo que tenía porque llevaba un top que dejaba al descubierto unos abdominales tipo Janet Jackson . Lorna, señalándola, me dijo:
-Recréate el ojo.
-No, pos si ¡Que la Niurka ni que nada!.-Contesté.
-¿Es jinetera verdad?
-Pues, si no le está sacando provecho a lo que tiene está perdiendo mucho dinero.-Le contesté en broma.
Al fin mis amigos checaron equipaje y entonces nos fuimos a un lugarcito apartado para hacer los cambios de última hora. En cubana le ponen una etiqueta al equipaje de mano, porque lo pesan. Nosotros nos habíamos quedado con unas maletitas un poco más grandes y muy pesadas fuera, entonces quitamos con muchísimo cuidado las etiquetas que le había puesto a los portafolios y las pusimos en las maletas pesadas no sin antes meter en ellas los portafolios.
¡Cómo tiene que inventar el cubano para poder vivir!





