lunes, febrero 28, 2005

HABLANDO DE B.B. Y OSCAR.

Ni se imaginen que voy a hablar del Big Brother y de la fatua Ceremonia del Oscar, ¡Para nada! Hoy voy a hablar de la mejor amiga de mi mamá Bertha Baldomero (o sea B.B.) y de Oscar que es su hijo.
B.B. y mi madre se llevan sólo unos días, ambas crecieron en el mismo pueblo, vivían una al lado de la otra, en esas casas tipo americano de los bateyes, donde los patios no están divididos por cercas, las dos se pasaban el día entero juntas, iban a la misma escuela, compartían juguetes y peleas, ambas eran hijas únicas, vivían sólo con sus mamás y creo que eso hizo que se criaran como hermanas.
B.B. creció y se convirtió en una mujer fea, flaca, con tres mechas de cabello rubio, pálida, ojerosa y con un par de orejas que parecían las puertas de un carro abiertas, eso sí muy simpática y extravagante. A pesar de vivir en un pueblo ella seguía las últimas tendencias de la moda internacional, copiaba los modelos más exóticos de las actrices del momento y los usaba sin miramiento alguno para dar el paseo dominical, casi siempre acompañada de mi madre, el cual consistía en caminar las cuatro cuadras de la calle principal del pueblo hasta la estación de ferrocarril y allí esperar el tren de las cinco para, desde el andén, echar una mirada curiosa entre los viajeros.
B.B. se casó en el mismo año que mi madre, un año después nací yo y B.B. adoptó a Sebastián, hijo de una tía de ella que murió de parto, al siguiente año nació su hijo, Oscar, que se parecía a su mamá pero con un carácter agrio, reservado y de pocos amigos, si bien es cierto que tenía una inteligencia excepcional, todo lo contrario de Sebastián que era extrovertido, guapachoso y con muy buen oído para la música, tanto así que años después formó un conjunto en el pueblo.
Cuando murió la mamá de B. B., ella enloqueció, sacó dinero de donde no había y casi le construyó un mausoleo en el cementerio local. Un día nos avisaron que estaba detenida por alterar el orden público en la ciudad de Morón, salió descalza, con una vela en una mano y con un santo en la otra, pidiendo limosna. Según ella, lo había echo porque su madre le había dicho desde el más allá que no fuera soberbia. Mi padre ayudó para sacarla de la cárcel y que fuera a una institución mental.
Al salir, fue a visitarnos con su esposo y su hijo Oscar, al entrar a la casa lo primero que hizo fue subirse a la gran mesa del comedor, a modelar su atuendo y echar un discurso sobre su recuperación el cual terminó diciendo:
-¡Hoy renace una estrella!
Mi hermano y yo aplaudíamos como locos mientras su esposo e hijo hubieran preferido desaparecer.
Años después, Oscar y yo coincidimos en la misma preparatoria, allí estábamos internos y aunque nuestra amistad era cordial nunca fuimos grandes amigos, él se movía en un circulo totalmente nerd y todos se creían genios. B.B. iba a visitarlo dos veces por semana, llegaba a la escuela vistiendo las modas más estrafalarias del mundo, con turbantes, collares y aretes descomunales. Ella le llevaba alimentos, porque la comida de la escuela era bastante mala, Oscar tomaba las bolsas y se subía al dormitorio, escondiéndose de su madre porque según él estaba loca y le causaba vergüenza. En cambio yo me quedaba con ella, la acompañaba a pasearse por toda la escuela:
-¡Niño! ¡Hoy estoy estrenando trapos y necesito que todo el mundo me vea!
Muchos compañeros llegaron a pensar que ella era mi mamá. Una tarde en que traía unos lentes de sol tan negros que tenía que levantárselos para poder ver si venían carros y cruzar la calle, B.B. me dijo llorando que su hijo se avergonzaba de ella y que para ahorrarle la vergüenza iba a dejar de visitarlo ¡Y lo cumplió!. Sólo se presentó en la fiesta de graduación, los padres tenían que acompañar a sus hijas a recibir el diploma y las madres a sus hijos. B.B. Se presentó con un vestido verde esmeralda, con unas mangas que arrastraban hasta el piso, para desgracia de Oscar, el fotógrafo tuvo que cambiar de rollo en el momento en que él iba a recibir el diploma, lo que le dio chance a B.B. de hacer flotar las mangas de su vestido al viento, parecía una mariposa verde a punto de salir volando.
-La venganza es un plato que se disfruta frío.-Me susurró al oido, al pasar por mi lado.
Oscar estudió algo de Cibernética-matemática, nunca se casó, trabaja como científico en la Habana, lejos de su madre.
B.B. es viuda, vive en el pueblo con Sebastián su hijo adoptivo, que no estudió ninguna carrera universitaria, pero que le ha dado dos nietas preciosas, la ha colmado de cariño y sobre todo, cuando él toca con su conjunto los fines de semana, le da la posibilidad de que ella haga gala de sus atuendos extravagantes sin que eso le cause vergüenza y tiene tantas anécdotas que se podrían escribir varios libros con ellas.

viernes, febrero 25, 2005

VIERNES CUBANO ( MATIAS PÉREZ )

El la Isla es muy usual que cuando algún producto se termina en una tienda rápidamente, o cuando alguna persona se va sin regresar se diga:
-¡Voló como Matías Pérez!
Mucha gente no sabe siquiera el origen de la frase pero la emplean. Matías Pérez era un fabricante de lonas y toldos de origen portugués aplatanado en la Habana. Era un amante de la aeronáutica y un estudioso de la misma, devoraba las publicaciones Europeas al respecto y se dice que estudió todo el material de Leonardo Da Vinci.
Matías Pérez quiso ser el primer aeronauta de la isla por ello en la mañana del 29 de junio de 1856, en la ya desaparecida Plaza Marte, lugar cercano a donde se ubica actualmente el Capitolio, decidió emprender el vuelo en un globo aerostático fabricado por él mismo, bautizado con el nombre de Villa de Paris. Allí se conglomeró el pueblo habanero para verlo ascender y desplazarse lenta y elegantemente sobre el Paseo del Prado, también contemplaron con horror que una fuerte ráfaga de viento arrastró al globo hacia las alturas llevándolo sobre el mar, la gente lo observó alejarse hasta que se convirtió en un puntito entre las nubes para desaparecer sin dejar huellas.
A pesar de que Matías Pérez fue el primer aeronauta de Cuba, no existe nada que rememore su frustrado vuelo, no hay una placa que lo recuerde, ninguna escuela o aeropuerto que lleve su nombre. Pero el pueblo cubano, con esa sabiduría que caracteriza a las masas, ha perpetuado su nombre al transmitir de boca en boca esa frase de uso cotidiano.

miércoles, febrero 23, 2005

PRUEBA DE INFIDELIDAD

Anoche nos visitó una amiga común de Lorna y mía, más bien una amiga mía que también se hizo amiga de Lorna, lo que no es lo mismo ni es igual y vino acompañada de su pareja actual. Minerva, así es su nombre, tiene en común con la diosa romana la sabiduría y la antigüedad, es una mujer muy expresiva y siempre tiene situaciones muy fuera de lo común en su vida y cada vez que nos encontramos aparte de echarnos un buen trago porque su garganta es más seca que el desierto de Sonora, siempre sedienta de alcohol, pasamos un rato muy ameno.
Minerva tiene una gerencia en una importante institución bancaria y es una adicta al trabajo, o tal vez ha buscado en el trabajo las satisfacciones que no ha sido capaz de conseguir en su vida personal. Anoche llegó renovada, con ese aire, ese brillo en los ojos que tienen las mujeres cuando están enamoradas. Minerva conoció a Adolfo en el trabajo ¿En qué otro lugar podría conocer a un hombre? ¿En su casa? ¡A menos de que un ladrón se metiera por su ventana y cupido hiciera lo suyo!.
Adolfo es varios años menor que Minerva, yo calculo que unos quince, además ocupa un puesto bastante inferior al de ella y por la plática dedujimos que es poseedor de un coeficiente intelectual cercano al punto medio tomando en cuenta que la cercanía es de abajo hacía arriba. El caso es que Minerva está feliz, con el recién adquirido modelo que como los autos nuevos debe tener buena potencia, mejor desempeño y mucha maniobrabilidad.
Ella nos explicaba que mantienen en secreto su relación, pero como amor, dinero y cuidados no pueden ser ocultados, en el ámbito laboral comenzaron a correr rumores y llegaron a oídos de su jefe, quien la hizo venir a su oficina y le dijo:
-Se comenta que andas con Adolfo.
-¡La gente es bien chismosa! A mi me han comentado que tú andas con la jefa del departamento jurídico ¡Pero yo no les creo!.-Contestó Minerva.
-Bueno no se trata de cuestionar la vida personal de nadie, pero hay que tener cuidado con la imagen ¡Tu eres una gerente!.-Le advirtió.
-¿Y porque soy mujer debo cuidar mi imagen? ¿Cuántos de los gerentes no andan con sus secretarias? ¿Y que ha pasado? .-Le cuestionó ella.- Suponiendo sin conceder, como dicen los abogados, que yo anduviera con Adolfo ¿Y? Tú dijiste al principio de esta plática que no se trataba de cuestionar al vida personal de nadie ¿No?.
-¿Entonces no andas con él?.-Insistió él.
-Mira creo que si estoy en este puesto ha sido por mi trabajo no por lo que hago fuera de él. Con todo respeto, no tengo porqué aclararte ese punto.
Y con eso dio por terminada la conversación.
Nos decía Minerva que ella no podía permitir que se metieran en su vida privada que al fin y al cabo sus nachas eran de ella y que mientras no las usara en la oficina no estaban sujetas a discusión.
Adolfo que hasta ese momento había hablado muy poco, pidió permiso para pasar al baño. Mientras no estaba presente, ella nos comentó en voz baja:
-Él es unos años menor que yo (nosotros no lo habíamos notado). Pero es una gente maravillosa (nos imaginamos que si), es muy noble y me quiere mucho, siempre tiene detalles conmigo.
-¿Y no tienes miedo que te engañe?.-Preguntó mi mujer.
Le eché una mirada fulminante a Lorna ¡Mujeres! ¿Por qué serán tan indiscretas? En ese momento se acercaba Adolfo.
-No, no tengo miedo.-Respondió Minerva.- Cuando él llega tarde le hago la prueba de la palangana.
Adolfo bajó la cabeza visiblemente avergonzado.
-¿La prueba de la palangana? –Pregunté.
-Lo siento en una palangana llena de agua si sus huevos se hunden es que vienen cargaditos ¡Me fue fiel!, pero si flotan es que me engañó y por eso vienen vacíos ¡Mejor que eso no ocurra porque lo mato!
Lorna y yo, comenzamos a reírnos pero nos dimos cuenta, por la cara de ambos que el asunto no era sólo una broma. Cuando se retiraron Lorna me dijo riendo:
-Te imaginas los titulares de los periódicos ¡Mexicana inventa prueba de infidelidad! ¡Es más! Ahorita voy a buscar una palangana y te me sientas en ella.
-No más ponle agua tibia ¡Por favor!.-Le contesté.

lunes, febrero 21, 2005

BUENOS NEGOCIOS

El viernes en la noche fui al café Tacuba a tomar un cafecito con algunos blogers, la convocante fue la Señora Piel, ayudada por Espiralita quien puso una magnifica reseña en su blog y prometió fotos.
El sábado en la mañana, Lorna, Renata y yo nos fuimos a Centro Santa Fé, allí desayunamos y nos dedicamos a cazar ofertas hasta bien entrada la tarde. Al llegar a la casa encontré un recado en la contestadora, era mi compadre recordándome que me había enviado un correo-e, días atrás, invitándome a su fiesta de cumpleaños y repitiendo la dirección. ¡Se me había olvidado! ¿Y ahora que le regalo? Lorna me sugirió pasar al super y comprarle una botella. Nos arreglamos y nos dirigimos a la dirección que nos dieron. Era en Jardines del Pedregal, una colonia lo bastante pípiris como para que no la visite con frecuencia, pero dimos rápido con la dirección.
La casa en cuestión como casi todas las de allí era una residencia, estacionamiento para 20 coches, perdí la cuenta del número de salas, supongo que habría una para cada miembro de la familia, un comedor con facha de cabaret porque tenía una pared de cristal esmerilado y detrás de los cristales luces de colores,una discoteca con entrada independiente desde el jardín delantero y una espléndida terraza, donde tenían montadas las mesas para los invitados, con vista al jardín posterior que era enorme y simplemente maravilloso, lo diseñaron de forma tal que aprovecharon la topografía del terreno, respetaron los árboles que debían tener muchos años, pusieron zonas de césped, perfectamente recortado entre laberintos de rocas volcánicas.
-Compadre ¡No me habías dicho que te había ido tan bien! ¡Mira, no más la casita que le compraste a la comadre!.-Le dije.
-No compadre, esta casa es de un amigo, estamos haciendo algunos negocios juntos y me la prestó. Pero él no la usa como casa, sólo es su oficina.-Me contestó.
-No pues esto si que es México desconocido, ¡Los jodidos desconocemos el mundo de los ricos!.-Le comenté.
Con una copa en la mano fui a recorrer el jardín, bajé las escaleras y al dar vuelta a la derecha, justo debajo de la terraza, me topé con una habitación enorme, tenía las luces apagadas pero una enorme pantalla de plasma daba luz suficiente como para no tropezarse. Entré y me dirigí a los sillones que estaban frente a la pantalla, allí estaba sentado un señor como de cincuenta y tantos años, canoso y con barba.
-Buenas noches.-Le dije.- Iba a recorrer el jardín pero vi la luz de la pantalla y entré a curiosear.
La luces se encendieron como por arte de magia, supongo que las haya podido manejar desde el control remoto de la tele. Eché un vistazo alrededor y aquel espacio enorme era una oficina con piso de madera y varios tapetes persas agrupaban alrededor de ellos algunos muebles, al fondo un elegante escritorio de madera clara, un sillón ejecutivo y dos sillas de piel beige. A la izquierda una especie de sala de tele, con la pantalla de plasma rodeada de estantes, también de madera clara, que contenían la más impresionante colección de CDs que he visto en mi vida.
-Hola.-Me respondió.- ¿Y que te parece lo que has visto?
-La casa está muy grande (utilicé la palabra a propósito para no decir que estaba bonita) y el jardín padrísimo.-Contesté.
-Cuando yo la compré estaba en obra negra.-Me dijo.
-¿Tu le prestaste la casa a Pedro?.-Le pregunté.-Yo soy su compadre.-Le dije a modo de presentación.
Me invitó a sentarme y al rato ya estábamos platicando como si fuéramos viejos amigos, nos contamos chistes, algunas anécdotas, del trabajo, de mi origen. En lo que platicábamos llegó Pedro con otro amigo común. El señor comenzó a explicarnos que uno de sus negocios era de mensajería y que había clientes muy exigentes como los que tenían la tarjeta black de American Express. Yo desconocía la existencia de esa tarjeta, me explicó que se obtenía por invitación de otro miembro y que la anualidad costaba cinco mil dólares.
-¿Para tener una black , hay que pagar cinco mil dólares al año?.-Pregunté asombrado.-¡Con cinco mil dólares me voy a Cuba y allá tengo las negras que quiera!.-Le dije tratando de hacer un chiste con la traducción de black.
-¡Las negras no me interesan!.-Afirmó el señor.-Pero si las cubanas, así como Ailyn Mujica y Raquel Bigorra. Mira, ya entrados en confianza, yo tengo otros negocios que son los que de verdad dejan, son casas de masajes y tengo clientela puro VIP. ¡Tráeme paisanas tuyas y hacemos negocios!
-¡No! ¡Yo no puedo hacer eso!.-Le respondí.
-Piénsalo de esta forma. Allá las chicas se prostituyen por unos cuantos dólares. ¿Cuánto cobran?
-Unos 35 o tal vez 50 dólares por noche, me han comentado que las de Tropicana y la Maison cobran 300, porque arriesgan su trabajo.-Contesté.
-¡No es nada! Aquí van a ganar mucho más que eso, van a vivir muy bien, tener muy buen trato, buenas ropas y van a trabajar en un ambiente mucho muy exclusivo y no sería raro que algún cliente las saque de trabajar y les ponga casa.-Me explicó.-¡Piénsalo! ¡Tu pones las chicas y yo pongo las instalaciones y la clientela!
Ya no respondí. Miré el jardín ¡Cómo me gustaría tener uno así! Pero...¿Cómo explicarle a este señor, que yo no puedo comerciar con el dolor de mi pueblo?

viernes, febrero 18, 2005

VIERNES CUBANO (El GÜIJE)

Se dice que en las pozas de los ríos cubanos habita el Güije, se dice que uno puede identificar la poza donde vive porque por más sequía que haya o por más pequeño sea el caudal del río esta nunca se seca, se dice que el Güije es capaz de hacer cualquier cosa, que es pícaro y maldito, que corre muy rápido y pega saltos muy grandes por encima de las piedras, que aparece y desaparece en un abrir y cerrar de ojos.
Se dice que su aspecto es horrible, que tiene patas de chivo y cola de caimán, otros dicen que es un negrito, joven y pequeño, de ojos saltones y dientes afilados que sobresalen de su boca. Un guajiro viejo, afirma que en su juventud atrapó a uno, con una red, mientras pescaba y dice que era un negro pequeño, anciano, canoso y con ojos blancos como los pescados, que él se asustó tanto que el Güije se le escapó no sin antes lanzar una especie de alarido que lo dejó sordo por varios días.
Se dice que el Güije, nada por las turbias aguas de los ríos seguido de un ejercito de jicoteas (tortugas) y biajacas (tipo de pez), que rara vez sale del agua y que cuando lo hace es porque recuerda a su amada, alguna especie de sirena que el hombre atrapó y entonces, en venganza, espanta a los caballos y a las reses, voltea las cajas donde se cosecharon las frutas, rompe los tendederos llenos de ropa recién lavada y hasta echa estiércol en las ollas de comida.
Se dice que un erudito, de una de las Universidades de la isla, asevera que el Güije, no es más que una especie de duende creado a partir de la mitología Yoruba, que no es más que un personaje que forma parte de las leyendas afro-antillanas y que es producto de la imaginación. ¡No sé! ¡Yo no quiero encontrarme con un Güije!

miércoles, febrero 16, 2005

FERNANDA, BIOGRAFIA NO AUTORIZADA.


Fernanda vino al mundo entre la mierda, el parto se retrasó y ella defecó dentro del útero materno, los aparatos de respiración no funcionaron y el doctor que la recibió tuvo que darle respiración de boca a boca. Al cabo de unos minutos el médico con la cara cagada pero con una sonrisa de oreja a oreja por la satisfacción de haber peleado con la muerte y haberla derrotado, le enseñó la niña a la madre y le dijo:
-¡Es una niña¡
Acababa de nacer mi hermana, mi madre aunque muy angustiada porque en los tres anteriores partos no había tenido ningún tipo de complicaciones, estaba feliz ¡Una niña después de tres varones!
En el hospital del pueblo dijeron que la beba estaba amarilla y suponiendo alguna enfermedad extraña la remitieron al Hospital Provincial, donde la bañaron y lo amarillo desapareció como por arte de magia. La beba no toleraba la leche por lo que los doctores recomendaron que le dieran en biberón una especie de papilla fabricada con plátano macho verde, zanahoria y carne molida y con eso creció saludable hasta los cinco años donde una terrible mielitis ósea atacó su cuello dejando las vértebras casi inservibles. Fueron muchos días de angustia pero sobrevivió y después estuvo usando aparatos ortopédicos en el cuello como por un año, quedó bien, al menos exteriormente.
En mi casa gordura era sinónimo de hermosura y entre mi madre y mi abuela se encargaban de darnos de comer hasta por las orejas, como era de esperarse convirtieron a mi hermana en una hermosa gordita. Para una niña que vive con tres hermanos hombres y mayores que ella la vida creo que fue muy difícil, ella era nuestra mascota, la llevábamos a todas partes y nos pasábamos la vida burlándonos de ella, si le ponían un vestido o una falda le grItábamos:
-¡Canillúa!(Que tenía las piernas flacas)¡Guaricandilla! (Mujer fácil).
Pronto comenzó a vestirse sólo de pantalones y fue adoptada por nuestro grupo de amigos. Mi madre sufría porque ella quería una princesita delicada y fina y no aquello que venía desarrollándose. Mi padre al ver que siempre andaba con varones le repetía a modo de advertencia:
-¡Abre bien los ojos y cierra bien las piernas!
Así fue su vida hasta que entró en la universidad, no sé si el vivir lejos de la casa o el intensivo plan de estudios la hicieron bajar de peso hasta talla 7, comenzó a experimentar colores en su cabello y cada vez que la veíamos estaba diferente. En esos tiempos se hizo novia de un árabe, muy galán por cierto, que estudiaba junto con ella, él vino a Cuba en un programa de estudios ofrecido a su país. Mi mamá y mi papá enloquecieron ¡Cómo su hija con un árabe! ¡Al rato se la lleva a su país y le pone una sábana por encima con dos agujeros para los ojos y la converte en fantasma por el resto de sus días.! El amor con el árabe duró como un año.
Al terminar la universidad conoció a un chico que era administrador de un Hotel de los que atienden turistas extranjeros y a pesar de los consejos de mis padres se casó con él. Este chico era bastante coqueto y le encantaba la bebida, por lo que no era raro que llegara a la casa muy tarde y ahogado de borracho. Fernanda decía:
-¡Yo no me acuesto con un borracho cochino! Así que te metes a bañar ¡Por lo menos vas a ser un borracho limpio!
Una vez que el señor estaba en el baño y en pelotas, Fernanda le propinaba una golpiza con lo primero que encontraba, con el cepillo de lavarse la espalda, con el trapeador o con la escoba. El infeliz comenzó a pensar que la bebida le causaba algún tipo de alergia porque cada vez que tomaba le salían moretones por todo el cuerpo, incluso fue al doctor a hacerse un conteo de plaquetas imaginando que era un problema de coagulación. Fernanda quedó embarazada, a los cinco meses en medio de complicaciones que la llevaron nuevamente al borde de la muerte, perdió su embarazo. Después de esto el matrimonio no sobrevivió. Se divorciaron amigablemente.
Dos o tres años después se casó con un médico como 15 años mayor que ella. Un señor con muy mala fama de parrandero y mujeriego, ya con tres matrimonios en su haber y con una hija poco menor que Fernanda. Él cambió totalmente, adoraba a Fernanda y la complacía en todo. Intentaron tener hijos pero las cosas no salieron como pretendían y tres años más tarde se divorciaron.
Fernanda vino a México en 1998, desde entonces ha trabajado como una loca, ha tenido algunos romances fallidos y cada día está más flaca, hace unos días me comentaba, muy molesta, que al bajarse del metro le habían agarrado una nalga.
-¿Te agarraron una nalga en el metro? ¿Y la encontraron? ¡Ese tipo es un genio! ¿Por qué te enojas con él?.-Le dije.

lunes, febrero 14, 2005

DIA DE SAN VALENTIN

Supongo que hoy casi todos los blogs va a hablar de este día. A mi no me interesa su origen, ni la avalancha comercial que él conlleva, en lo personal creo que todos los días deben dedicarse al amor, sea cual sea su faceta y a la amistad. Si eso sucediera creo que todos seríamos más felices.
Yo quiero hablar de esa persona que siempre está con nosotros, sin la cual no podríamos vivir, que nos acompaña, que nos es útil, que es nuestra esencia y a la que muchas veces le hacemos malas caras, la ofendemos, le buscamos, magnificamos y resaltamos todos los defectos, somos sus más duros críticos. ¡Estoy hablando de alguien que todos creemos conocer muy bien! ¡Nosotros mismos!
Cuantas veces nos paramos frente a un espejo y nos decimos:
-Hoy amaneciste de la chin..., las ojeras te llegan a los talones, tienes más gallos que López Obrador, hoy te va a ir de la fregada...
¡Y efectivamente así te va! Fue lo que nos deseamos antes de salir de casa.
Cuando una mujer se mira al espejo por lo general encuentra que le sobran centímetros de cintura (Aunque suma la panza) y le faltan centímetros de busto (Aunque saque todo lo que pueda), también se quejan de tener mucha nalga. Bellas damas, hay que tener en cuenta que en los placeres de al carne tiene que haber eso ¡Carne!, yo siempre he dicho que no hay nada más desagradable para un hombre que pasar la mano por la espalda de una mujer y que al llegar a la parte baja de la misma, la mano continúe su camino sin que nada la detenga.
Los grandes modistos, los dictadores de las modas, no quieren complicarse la existencia, es realmente difícil darle la forma adecuada a la tela para que cubra y realce las curvas femeninas. ¿Qué hicieron? Vieron que la ropa que ellos diseñaban se veía mejor en los ganchos de las tiendas que en sus clientas y cubrieron su ineficiencia dictando la moda de la mujer gancho, la campeona de natación porque nada por delante y nada por detrás. Otro factor a tener en cuenta es que a la mayoría de los modistos no le gustan las mujeres ¿No han pensado que cuando dicen que se ven “divinas”, están pensando realmente que tienen una contrincante menos? ¡Señoras! ¡Por favor!
Cuando un hombre se mira al espejo encuentra, por lo general , que le sobran unos centímetros de cintura y que le faltan unos centímetros en ...¡Bueno! ¡Un poco más debajo de la cintura! Los centímetros sobrantes de cintura generalmente no nos preocupan tanto pero los otros... Para algunos constituyen una verdadera obsesión, un amigo me decía que estaba a punto de sacar un invento que revolucionaría las ventas de ropa interior masculina, que al igual que las mujeres tenían el Wonderbra (Para los que no sepan, no es un brasier hecho de pan Wonder, es uno que tiene rellenitos) él estaba patentando el Calzónwonder (Tiene que trabajar en lo del nombre todavía, buscar en qué idioma se escucha mejor), que va a tener relleno en la parte delantera para simular atributos mayores.
El caso es que nadie está conforme con lo que tiene, si una persona tiene el cabello lacio, lo quiere tener rizado y si lo tienen rizado se lo alacia, si tiene la piel clara ¡Hay que broncearse! Y si la tiene oscura ¡Hay que pedirle el teléfono del doctor a Michael Jackson!
Y si se trata de intelecto ¡Uf! El tema se complica, diario no nos bajamos de tontos (En cada país se usa una palabra diferente para definir esta condición de la forma más ofensiva posible). Todo el mundo es un genio menos nosotros.
Hay que mirarse al espejo como lo que somos, seres únicos, maravillosos, la viva imagen del historial genético de miles de generaciones. Tenemos que sonreírnos, que darnos los buenos días, no criticarnos, querernos como somos, aceptarnos como somos y estar orgullosos de lo que somos. En mi opinión falta un mandamiento que debiera ser ¡Quiérete a ti mismo por encima de todas las cosas!
Por eso hoy no quiero felicitar a nadie, quiero que todos nos felicitemos a nosotros mismos, que pasemos un día encantador con nosotros mismos, que seamos nuestros mejores amigos, que nos consintamos, que nos compremos un regalito, que nos apapachemos un poco, que nos perdonemos nuestras estupideces y nos riamos de nuestros chistes. ¡Que disfrutemos de nuestra compañía!
Cuando logremos eso todo el mundo nos querá, nos valorará, nos amará y entonces si ¡Feliz día de San Valentín!

viernes, febrero 11, 2005

VIERNES CUBANO (DOLORES RONDON)

Quienes visitan Camagüey son llevados sin falta a una pequeña tumba que se encuentra ubicada justo en el centro de una calle interior del cementerio de la ciudad, sobre la que se encuentra una placa de mármol en la que se puede leer un epitafio que ha sido memorizado por varias generaciones de camagüeyanos:

Aquí Dolores Rondón finalizó su carrera.
Ven, Mortal, y considera
las grandezas cuales son:
el orgullo y presunción,
la opulencia y el poder,
todo llega a fenecer,
pues solo se inmortaliza
el mal que se economiza
y el bien que se puede hacer.

Cuenta la leyenda que Dolores Rondón, nació en Camagüey en 1812, hija de una mulata criolla y un emigrante catalán dueño de una tienda mixta, se dice que era bellísima, alegre, pícara y muy coqueta, que llegó a ser el orgullo de su barrio. Como era de esperarse, la joven se convirtió en el centro de admiración de muchos hombres.
El barbero del barrio, un mulato llamado Francisco Juan de Molla y Escobar, estaba total y absolutamente enamorado de ella y por más esfuerzos que hizo por ganarse su amor, sólo recibió desplantes, desprecios y repulsas.
La joven decidió casarse con un oficial español porque esto la hacía subir a un escaño social superior. Existen dos versiones de lo que fue su vida después del matrimonio, en una dicen que permaneció en la isla, en la otra que su esposo la llevó a vivir a España. El matrimonio nunca tuvo hijos, Dolores quedó viuda, empobreció y enfermó de tisis que en aquel momento era una enfermedad incurable.
En 1863, alguien la identificó entre las enfermas del Hospital para Mujeres del Carmen y avisó a Francisco, quien desde ese momento se hizo cargo de su amada y la acompañó hasta la hora de su muerte unos días después. ¡Definitivamente fue un amor imposible!
A Francisco se le achacan los versos que a manera de epitafio aparecieron meses después pintados en una tabla sobre la pobre sepultura. Se dice que durante más de medio siglo camagüeyanos anónimos, mantuvieron la tabla en buen estado pintando una y otra vez las letras, hasta que en 1933 la Alcaldía Municipal decidió colocar la placa que puede apreciarse hoy en día.
Para que no se me queden el fin de semana tristes y lo pasen sabrosón, aquí les dejo la forma de preparar un mojito. En un vaso alto se pone una cucharadita de azúcar, y una ramita de hierbabuena, se tritura un poco con el agitador para que la hierbabuena suelte el sabor, se pone el jugo de medio limón, una copita de ron, hielo al gusto y se completa con agua mineral. ¡Salud!

jueves, febrero 10, 2005

UNA DEL HOMBRE ARAÑA.

Hace días que estoy muy ocupado y con la mente en otras cosas, el martes tuvimos un evento especial en el Zócalo capitalino. Nada tiene que ver con las obras pero a mi me tocó coordinarlo. Fue algo cansadísimo desde el viernes preparar invitaciones y que estas se repartieran, coordinar la presencia de la Orquesta Sinfónica de la Secretaría de Seguridad Pública, la banda de guerra y la escolta para la bandera, el guión para la maestra de ceremonias, sillas para los invitados y demás, el lunes en la tarde apenas se terminó de montar el templete comenzó a llover , una fina lluvia en el D.F. sólo para molestar.
Cuando terminó de llover se pintaron el templete y las tarimas para la prensa, no más se había terminado de dar el último brochazo y un niño se subió al templete dejando las huellas de su piecitos. La mamá se disculpó ¡Ella no sabía que la pintura estaba fresca!. Cinco minutos después una romántica pareja de novios se subió a la tarima de la prensa para tomarse una foto ¡Tampoco se dieron cuenta de que la tarima estaba recién pintada!
Se acordonó la zona y el martes a las 4:30 de la mañana estábamos colocando los letreros y ultimando detalles. Al amanecer el Zócalo se veía hermoso, los rayos de sol iluminaban los edificios que lo rodean con una luz tenue, rojiza, la vista era mágica, no había vendedores ambulantes, ni manifestantes, ni tráfico. ¡Que belleza! ¡Lastima que no llevé mi cámara! El evento se llevó a cabo sin ninguna falla, comenzó a las 8:30 y terminó a las 9:30 horas.
Al terminar, una alta funcionaria me pidió que la acompañara a su coche.
-No sé, mi chofer no contesta.-Dijo guardando su celular, sin embargo yo tiempo de ver que el teléfono en cuestión tenía una cubierta del hombre araña.
-¿Traes al hombre araña?.-Le dije señalando la carátula de su celular.
-Sí , es mi ídolo, desde pequeña sueño con él.- Me contestó.- Es más el domingo andaba con mi hija por el zoológico y vi a un chavo disfrazado de hombre araña, pero este chavo estaba rebien, nada de rellenos para simular músculos. Me le quedé mirando y fui hasta donde él estaba, le dije que si podía tomarle una foto con mi hija. Me dijo que sí y tomé la foto. Luego él me entregó una tarjeta y me dijo: -Señora, creo que esta tarjeta le puede interesar.
-¿Qué, hace eventos para cumpleaños? .-Interrumpí.
-¡No! La tarjeta era de striper, parece que él notó mis negras intenciones.-Me explicó ella riéndose.
-¿En el zoológico, se andan promoviendo los stripers? ¡A donde hemos llegado!.-Comenté asombrado.
-¡Tal vez se hayan dado cuenta de que somos muchas madres solteras las que habitamos en el D.F.! Por lo pronto, estoy pensando seriamente contratarlo, pero tiene que presentarse vestido de hombre araña.-Ella volvió a reir y me señaló una camioneta blanca.-¡Aquel es mi chofer! ¡Gracias por acompañarme!
La vi subir a la camioneta, arreglar su falda y cerrar la puerta y pensé: ¡Ahí va una mujer que no teme hacer realidad sus fantasías!

lunes, febrero 07, 2005

OTRO FIN DE SEMANA.


Este fin de semana, entre otras cosas, mi hijo Rodrigo, descubrió mi blog. La culpa fue mía porque lo dejé trabajar en internet desde mi sesión y en favoritos tengo la dirección del blog. Le reclamé:
-¿Por qué te pusiste a leer mi blog y por qué estuviste andando en mis favoritos?
-A favoritos fui a dar por error y a tu blog por curiosidad, pero no hice nada malo porque al fin y al cabo es un documento público.
La verdad de su afirmacion fue contundente. En fin como decía mi abuelita: Si no quieres que nadie se entere de algo, simplemente no lo hagas. Por el momento me prometió no decirle nada a Lorna hasta que yo encuentre el momento apropiado para hacerlo.
Por lo demás el fin estuvo bastante tranquilo, hice comida cubana, aunque no lo crean me encanta cocinar, aproveché para poner algunas cosas en orden, fundamentalmente mis discos de música. No encuentro tres discos de programas de cómputo y pensé que tal vez estarían entre los de música pero no estaban así que ahora tendré que ordenar los DVD, a ver si por ahí los encuentro.
Aproveché el fin de semana para descansar un poco y “ponerme al día” viendo algunas películas que me faltaban de ver.
Un Día sin Mexicanos: Está simpática, para mi gusto le faltó consistencia y pudieron haber sacado mayor partido a la idea.
La Mala Educación: Sin palabras, un film digno de Almodóvar. Buena trama, buen guión. Me pareció innecesaria la escena de Gael García haciendo de cantante travestido, demasiado parecida a una escena de “Tacones Lejanos”. El final es inesperado y para mi gusto bien resuelto.
La Terminal: Un hombre queda atrapado en una grieta del sistema migratorio americano, durante el vuelo su país sufre un golpe de estado, su pasaporte es inválido, su visa para entrar a Estados Unidos también, no pueden deportarlo, no pueden recibirlo como refugiado político, en el aeropuerto no saben que hacer con él, a eso se suma que el hombre no sabe inglés. Me encantó esta película que creo pasó por cartelera inadvertida porque ni oí críticas ni leí en blogs acerca de ella. Es una comedia romántica muy al estilo gringo, incluido el final feliz, con la diferencia de que tiene muy buenas actuaciones y diálogos inteligentes. Tal vez me identifiqué un poco con el personaje, ciudadano del mundo y de ninguna parte.
Y ahora estoy aquí , en mi oficina, muy temprano, con un silencio absoluto y un rico café, dispuesto a comenzar una semana que se anuncia como muy ajetreada.

viernes, febrero 04, 2005

VIERNES CUBANO (EL TINAJÓN)

Estaba escribiendo dos posts semanales uno los lunes y otro los miércoles pero ahora que tengo un poco más de tiempo quiero subir los viernes un post que se relacione con cosas de mi tierra y así darlas a conocer al mundo ( o a la parte del mundo que me lee).
Yo comento siempre que soy de Camagüey y que ahora esa provincia central de Cuba le llama sólo Cama porque el güey vive en México (Ese soy yo).
Camagüey es la provincia de mayor extensión territorial de Cuba (Casi 16, 000 km2) y la menos poblada, la mayor parte de su territorio es plano. Enormes cultivos de caña, enormes pastizales y mucho y buen ganado vacuno y equino.
El camagüeyano es orgulloso, elitista y difiere bastante del resto de la población cubana. La mujer camagüeyana tiene fama de ser la más bella del país, tal vez esto no sea estadísticamente cierto pero si tienen algo que las distingue, tienen porte y elegancia.
Camagüey es la tierra de los tinajones. ¿Qué es un tinajón? Pues no es más que una enorme vasija de barro rojo que sirve para almacenar el agua de lluvia que se recolecta de los tejados por un complejo sistema de canales de latón.
La Villa de Santa María del Puerto del Príncipe, como inicialmente se llamó Camagüey, fue una de las siete primeras villas que fundadas en la isla (1514) desde el principio se presentaron problemas con el abastecimiento de agua, como alternativa se trajeron desde Andalucía enormes recipientes de barro de los que originalmente se utilizaban para almacenar aceite de oliva y se emplearon para reservar agua.
El barro como material poroso que es dejaba escapar una especie de “sudor” que ayudaba a que el agua se mantuviera fresca, cualidad que fue muy apreciada en un clima cálido como el de Cuba. Pronto se comenzaron a fabricar los tinajones en la Villa, modificándose un poco la forma original y adquiriendo una más redondeada en diciembre de 1900 se efectuó un censo de tinajones en la ciudad y arrojó la cifra de ¡16, 483!
Actualmente su uso es ornamental, aunque en muchas casas camagüeyanas conservan el tinajón y el agua que este contiene está destinada a elaborar el café o la limonada con que agasajan al visitante. Dice la leyenda que el que toma agua del tinajón allí se casa y se queda, aunque conmigo y mi esposa eso no resultó porque allí me casé y me largué.
Aquí les dejo este poema, que espero les guste.
" AQUA DE TINAJON"
de Aurelia Castillo
Agua santa de este suelo
en que se meció mi cuna,
agua grata cual ninguna,
que bajas pura del cielo.
Yo te beso con anhelo,
casi con mística unción,
pues creo que tus gotas son
de mi madre el tierno llanto
al ver que me quiere tanto
Camagüey, tu corazón.

miércoles, febrero 02, 2005

EL MUERTO AL HOYO...

Anoche nos dieron la noticia de que el padre de mi jefe había muerto. Una muerte siempre es lamentable sobre todo cuando se trata de un ser querido. Todavía los humanos no acabamos de entender que es un proceso natural que un día nos va a llegar a todos. A mi no me gusta ir a los velorios, no porque le tenga miedo al muerto, ni porque crea que su espíritu vaga y revolotea por la sala asombrándose al ver la reacción de seres queridos, curiosos, arrimados, acompañantes y demás que están presentes, no lo que sucede es que no me agradan las cosas tristes.
Los velorios clase medieros de la Ciudad de México son muy aburridos, por lo menos a los que me ha tocado ir, la gente se viste de negro, pone su mejor cara de tristeza, esa que tienen reservada para ocasiones especiales y algunas mujeres, en franca imitación a las películas gringas, llevan lentes oscuros de última moda porque tienen la certeza de que en ese lugar los van a hacer notar sin que nadie le grite: ¡¿Donde dejaste la playa?!.
Aquí la mayor parte de las capillas son amplias, al difunto lo arrinconan entre coronas de flores blancas y cuatro velas que apestan a cera, los dolientes se colocan a una distancia prudencial para permitir que los pariente que llegan de lejos puedan echar una ultima miradita al muerto. El resto de los visitantes, parientes lejanos, amigos y gente que viene por compromiso, forman diversos grupos, cuchichean entre sí y permanecen serios , callados.
De vez en cuando se suelta una de las parientes, de las más persignadas o de las que más remordimientos tiene o de las que piensan heredar algo del difunto, con que hay que rezar un rosario, y la gente, que muchas veces ni se sabe el “Ave María” mueve los labios y hace una especie de murmullo sórdido ¡Algo muy parecido a cuando se canta el Himno Nacional! Nadie se lo sabe completo ¡Ni el Presidente!
En Cuba desde los años sesentas, el gobierno se encarga de los gastos funerarios, cuando esto se implantó hubo un famoso comediante que fue encarcelado por decir en la radio: ¿Cuál es el colmo de un gobernante? ¡Matar al pueblo de hambre y enterrarlo gratis!. La implantación de esta prestación liberó al cubano de tener que romperse la cabeza planeando el funeral de algún pariente. Todos los muertos se velan en la funeraria del gobierno, a todos les ponen el mismo modelo de ataúd y las flores son planificadas o sea que venden cierto número de coronas por difunto para evitar el derroche. Las coronas de Cuba se venden en una gran variedad, flores de todos los colores de papel o flores de todos los colores de verdad, estas últimas son las más cotizadas y se acaban pronto por lo que puede que algún difunto no alcance a tener flores reales en su despedida.
Las funerarias cubanas están pintadas en tonos pastel, rosas, amarillos o azules, nada gris, nada de negro ni siquiera tienen mármol. Son como otro edificio cualquiera de la ciudad. Casi todas están construidas como un gran salón de fiestas rodeado de diminutas capillas donde apenas cabe el muerto y diez de los dolientes más cercanos quienes se sientan en unas mecedoras de madera donde pueden echarse sueños intermitentes por el mareo que produce el olor de las flores, en caso de haber alcanzado. Allá no hay velas mal olientes, cuatro focos sin ninguna pantalla que los resguarde las sustituyen, aunque en los últimos tiempos han llegado a la conclusión de que emplear cuatro focos es un derroche de energía y sólo le ponen dos casi siempre a la cabeza del difunto.
En la isla, por lo general, uno llega a la funeraria y lo primero que hace es entrar a la capilla donde está el difunto y sus familiares. Da el pésame a los dolientes y le echa una miradita al muerto. Es de buena educación hacer comentarios como ¡Pero que bien se ve fulano! (¡Como carajos se va a ver bien si está muerto?) ¡Parece que está dormido! ¡Ni el color ha perdido!
Las cubanas van a la funeraria con la misma colorida blusa de tirantes y minifalda que van a trabajar, por lo que las carnes frondosas y perfumadas casi siempre quedan a al vista. No es de extrañar que dado lo estrecho de las capillas, alguna cubana al inclinarse a ver a una difunta, ponga sus nalgas en la cara del viudo que en ese momento siente como que la vida regresa pero a otra parte de su cuerpo.
En el gran salón no es raro encontrarse con gente conocida.
-¿Tú, a qué muerto viniste a ver?.- Es la pregunta habitual.
Parece que hay una fiesta, la gente habla a gritos, se hacen bromas, se cuentan el último chiste de pepito y hay hasta quien disimuladamente, dentro de un cartucho( bolsa de papel estraza), trae escondida una botella de ron con la que se pretende olvidar el dolor por la muerte del amigo o pariente. Tampoco falta quien se apresta a brindar consuelo a la viuda que entre lágrima y lágrima recorre con la vista el salón en busca de un hombro sólido donde descansar su cabeza.
Así conversando, tomando un concentrado y aromático café cubano, a veces un ron o un té de tilo para los que están muy afectados, transcurre la velada hasta que al día siguiente se dirige el cortejo al cementerio donde tendrá el difunto la paz anhelada.
No es raro que alguien pregunte:
-Oye chico ¿Y como estuvo el velorio de José?
-¡Buenísimo! Imagínate que me encontré allí con Torcuato aquel bobo que estudió en la primaria con nosotros, está de lo mejor ya hasta la bobería se le quitó. ¿Tú sabes quien también estaba? La maestra de Inglés, aquella que estaba buenísima, pues si la ves ahora está toda jodida las tetas le llegan al ombligo.
En fin en Cuba se aplica aquello, que le dijo una vecina nuestra al ser requerida por mi abuela del porqué ya andaba con un hombre si su marido acaba de morir.
-¡Ay, Juanita! ¡Mi vida! ¡No cojas lucha con eso! ¡El muerto al hoyo y el vivo al pollo!
Y el pollo de mi vecina estaba entre sus piernas ¡A juzgar por el lugar que señaló!